P.A.S.
Posted by Josep Camós en 27/12/2006
Teniendo en cuenta las cifras que maneja la DGT, y aunque el balance sea cada vez menos negativo, creo indispensable darle un repaso a lo que hay que hacer (y lo que no) en un accidente de tráfico. Como te aprecio y sé que eres prudente al volante, hoy voy a considerar que no te encuentras entre las víctimas del siniestro. Así que, por descarte, te ha tocado estar entre la muchedumbre que se topa con un amasijo de hierros sin saber qué hacer. Prepárate para memorizar estas siglas: P.A.S. Total, si has sido capaz de hacerte con la PSP, el GNU y el DivX, no te vendrá de una, y además puede salvarte la vida. ¿Qué más puedes pedir?
P.A.S. es la triple consigna de oro ante un accidente: Proteger, Avisar y Socorrer. En ese orden y solo en ese orden. Si no, podría llamarse PSA o SAP, pero eso son otras cosas. Proteger primero, para evitar más desgracias. Avisar luego, para ir ganando tiempo. Socorrer al final, cuando estén cubiertas las otras dos necesidades y se nos hayan quitado los nervios tontos.
Cuando hablo de proteger, hablo de hacerlo de dentro hacia fuera. Es decir, seré egoista por un momento. Salvaré mi propio pellejo. Me pondré un chaleco reflectante. Caminaré por el arcén para señalizar el vehículo accidentado con un triángulo situado a unos 50 metros de distancia y visible desde 100 metros como mínimo. Si la vía es de doble sentido y menos de cuatro carriles en total, situaré el otro triángulo por la parte delantera del vehículo siniestrado, también a 50 metros. Nota informativa: 50 metros no son dos pasos y medio, que luego pasa lo que pasa. Ya que estamos protegiendo, frenaremos el vehículo accidentado, le quitaremos el contacto y verificaremos posibles derrames de aceite, agua o gasolina. No es un buen momento para fumar.
Cuando hablo de avisar, me refiero a usar el móvil para algo más que pasar sms a los colegas. Existe un número llamado 112 que sirve para estas cosas. Hazte con todos los datos posibles antes de llamar: carretera, punto kilométrico, dirección, número de vehículos y de personas afectadas, estado general de la vía y de las víctimas del siniestro. Ya sabes: conscientes o inconscientes, respiran o no, tienen pulso carótido o no. Joder, lo de las películas, pero sin meterte a héroe, que no es plan.
Socorrer no es liarse a practicar una cricotirotomía con un boli bic mordido. ¿Acaso eres George Clooney? Socorrer tampoco consiste en tirar al accidentado al suelo y hacer corrillo alrededor mientras cada cual dice lo que recuerda haber visto en Hospital Central o en Urgencias. Sólo hablo de tranquilizar a los accidentados, sin tocarlos ni moverlos de no ser absolutamente imprescindible. De estar al tanto de sus evoluciones para relatarlas con todo lujo de detalles pertinentes a los responsables sanitarios cuando estos lleguen. Y si no llegan y la autoridad competente lo autoriza, socorrer también significará trasladar a los heridos al punto de atención sanitaria más cercano, teniendo en cuenta que un camión es más válido que cualquier turismo para mantener al herido en posición de defensa caso de precisarla. Ah, y el accidentado no tomará nada, gracias. Esto no es un bar.
En caso de duda, se recurrirá de forma preventiva al pasodoble dedicado a Manolete.
