No me llames iluso…
Publicado por Josep Camós en 28/12/2006
Me hizo ilusión la entrada que me dedicó Javier Costas en su blog. Después de varios años de dedicarme a juntar palabras, necesitaba un pequeño empujón moral. Javier me dio un espaldarazo que por poco me empotra contra la pared. A todos los que habéis llegado a este blog por medio de él, bienvenidos. A los que, además, os habéis quedado, muchas gracias. Intentaré seguir por el buen camino.
Nota: ya sé que esto no es un post de los míos, pero tampoco ha sido una inocentada. El homenaje al día 28 de diciembre ya me lo han hecho esta mañana en la Jefatura Provincial de Tráfico de Barcelona. Hace algún tiempo decidí prescindir de la miopía que me acompañó a lo largo de mi infancia y juventud, y recientemente caí en la cuenta de que mi permiso de conducción todavía mostraba el aséptico código 01, equivalente de aquel “precisa corrección óptica” o algo así que mostraba la documentación de nuestros mayores.
Me dirigí, pues, a la Jefatura de Tráfico de Sabadell para renovar mi permiso mediante el correspondiente certificado médico que afirmaba que “no precisa corrección óptica aunque así constara en permisos anteriores”. Todo correcto. ¿Todo correcto? ¡Noop! El otro día me llegó a casa una carta del señor Pere Navarro con un permiso de plastiquillo rosa chachi piruli. Emocionado, lo puse en la cartera y me fui a trabajar. Fue al enseñarlo a un compañero del curro cuando él me indicó que el 01 permanecía allí. Caguéme en los muertos de los reyes godos por parte de madre y decidí ir a reclamar el error.
Y allí estaba yo esta mañana, haciendo cola en Barcelona como quien va a sellar la hoja del Inem. La multitud daba la vuelta al edificio. Éramos lo que se denomina científicamente un puñao de gente. Tras un cálido homenaje a Las Doce Pruebas de Astérix, consigo llegar a la ventanilla buena, pero allí me dice la encargada del tema que entiende que lo que le muestro es una cagada del quince, pero que no puede hacer nada. Que el expediente mío está en Sabadell.
Con cara de emoticono dospuntos guión S, miro la pantalla de su ordenador. Hay un pedazo de emulación de AS/400 en marcha. Ella accede a mis datos para verificar que lo que le cuento es rigurosamente cierto, pero el reglamento de turno no le permite modificar nada si no tiene en la mano la misma información que ve en pantalla, pero plasmada sobre un soporte que tiene unos 2000 años de antigüedad. Ya que observo esa querencia por el papel, le pregunto si no tendrá forma humana de expedirme un certificado que corrobore la cagada hasta que pueda desfacer el entuerto en Sabadell, más que nada porque me gusta llevar la documentación en regla, ya ves tú qué cosas.
Salgo del edificio cabizbajo tras agradecer a la buena mujer que, al menos, me haya atendido de forma exquisita. Estoy aturdido. ¿Qué ocurriría si una empresa cualquiera se negara a hacer negocio con otra sólo porque los papeles firmados se hallan en vaya usted a saber dónde? ¿Para qué queremos una administración informatizada si quienes establecen los procedimientos no saben utilizar las posibilidades más elementales de una información compartida en red? ¿Por qué tengo que desplazarme arriba y abajo para conseguir que rectifiquen un error que pese a toda la burocracia que rodea nuestros documentos ha sido detectado por casualidad?
A veces sueño con unas instituciones competentes en materia de gestión de datos. No me llames iluso.

Manel escribió
Ya de por si son eternas esas colas de espera para trámites en trafico (escasez de medios) pero si además añadimos a eso la mala gestión de los recursos.
Hay una cosa que se llama firma electrónica digital y otra, trámites administrativos on-line.
Si es que… no se puede ir borracho a trabajar (excepto catadores profesionales).
Josep escribió
¿Ves? También me hace ilusión que se cuele por aquí un amigo y compañero de trabajo. ¿Será que todo me hace ilusión? ¿Será la Navidad?