El triunfo del chip sobre la memoria
Posted by Josep Camós en 17/01/2007
El mes pasado salió a la luz un estudio de Mapfre que ha hecho las delicias de algunos redactores de medios digitales como 20minutos.es, ElPaís.com, xataka.com o Consumer. Según se lee en la red, el uso del GPS durante la conducción puede ser tan peligroso como el uso del móvil. Curiosamente esta comparación no aparece en el texto original. Bueno, será que el paralelismo entre ambos gadgets ha triunfado y la comparación se ha clonado automágicamente de servidor en servidor. “Cosas de los duendes”, que se decía en tiempos de los linotipistas. De todas formas, distracciones aparte, me inquieta un punto que apenas trata el mencionado estudio (de lectura obligada, por cierto) y que tiene que ver con el ya clásico “¿Cuánto es 78×23?“.
En mis tiempos mozos, me dio por pasearme muchas horas al día por media Catalunya a los mandos de un camión. Mira, un punto que me dio. Iba de pueblo en pueblo repartiendo cajas a mis queridos clientes, que me recibían felices entre gritos de júbilo y algarabía aderezados con bellas danzas coreografiadas y reproducidas a cámara lenta. Era tal mi alegría al participar en semejante derroche de felicidad cotidiana que apenas me molestaba que de un momento a otro mi encargado pudiera enviarme a una linda aldeíta de la que nunca antes había oído hablar y a la que no tenía ni pajolera idea de cómo llegar. Tanto me daba que me dieran una lista eterna de direcciones situadas en medio de una ciudad que no conocía ni de verla en postales. Sin mappy.com y sin GPS lograba llegar a mis destinos, feliz como una perdiz.
¿Cómo lo hacía? Sencillo. En primer lugar preguntaba a mis compañeros, a mis clientes, a quien fuera, y me lo apuntaba. Luego, ya en ruta, usaba mis escasos conocimientos de Urbanismo aprendidos en segundo de BUP y usaba también la memoria. Mucha memoria. Y así iba de aquí a allá sin problemas. Sabía que las ciudades podían ser lineales, radioconcéntricas, ortogonales… Sabía que, vista una ciudad, vistas todas en lo que a estructura se refiere. Sabía que en la mayoría de casos las cruzaban unos tramos de carretera que frecuentemente eran la calle mayor del lugar, que los núcleos eran bastante calcados unos de otros (con su iglesia, su ayuntamiento y su estafeta de Correos) y, finalmente, que en caso de duda sobre una dirección en concreto siempre le podía preguntar al policía de turno (nunca a nadie que viera paseando por la calle). No necesitaba a ninguna Mariana comiéndome la oreja: “tire paquí, vaya pallá, luego dé la vuelta”. Para eso ya tenía a mi encargado, que me esperaba en el almacén con los brazos abiertos y las manos cargadas de nuevos pedidos.
Y por encima de todo, prestaba atención a las señales de tráfico, al resto de vehículos y al resto de circunstancias de la vía. Porque uno de los problemas que nos vamos a encontrar, tenedlo por seguro, es que más de uno va a creer antes a su Mariana que a sus propios ojos:
-Gire a la izquierda.
-Oye, pero si ahí dice que no se puede.
-Que gire, le he dicho. Hay que ver cómo son de cabezotas estos hombres…
-Oye, pero que… ¡Oooooñññooooo! [¡CRASH!]

A este de aquí le pasó algo parecido (sed benevolentes con la traducción, que la página es de Brasil).

madre de Helena escribió
Tienes toda la razón. Es tan peligroso como el telefono.
Mi marido compro uno y va atrás en el maletero porque es frustrante que cuando vas a entrar en el garaje del trabajo te diga “vuelvase si puede”.
Si, sí eso nos pasó un día que no le hicimos caso, bueno el primero, a las indicaciones que le ibamos dando y ya para finalizar cuando entrabamos en el garaje nos suelta eso.
Te voy acopiar en mi blog.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
José Luis escribió
Me resulta más sencillo dejar ésta entrada en mi blog (el link clicabke está un poco más arriba, junto a mí nombre).
http://conductornovel.blogspot.com/2007/06/gps.html
PEP escribió
Josep
habia hace poco un anuncio en TV que decia “y ahora con tu nuevo GPS ya no tendras que preguntar a nadie…”
ideal para tiempos en los que la comunicacion entre las gentes cuando vas a otro sitio brilla por su ausencia (autistica)
otro invento mas que nos aisla del mundo mundial …
Que grato es toparse con uno del pueblo y preguntarle cual es la proxima gasolinera (no olvidemos que ese paisano sabra si esta en obra y vaya auna que él sabe que fijo hay gasofa…solo un ejemplo que el gps no sabe y que nos evita dar mas vueltas que un tiovivo con el peligro que implica…
a ver No todo es malo en un GPS
trabajo con tecnicos del transporte sanitario de emergencia que les es de mucha utilidad pero ahi lo dejo…
cuidadin con la “autointroversion” o variante del “escafandrismo”
Di escribió
Yo le tengo repelús al chisme en cuestión. Pero es que no confío un pelo en mi sentido de orientación (soy malísima para esto). Soy tan mala orientándome, que una vez me dí cuenta de que estaba en pleno Madrid (vivo en las afueras) después que llevaba un buen rato rodando. ¿Y qué coño hacía yo allí? ¡Pero si yo iba por la M30 y tendría que estar en la A6!!! Lo que más nerviosa me pone al perderme, es el no poder parar en cuanto me doy cuenta para que a mi pobre cerebro le dé tiempo de procesar la información: te toca seguir rodando correctamente, estar pendiente de todo a tu alrededor, mientras evalúas la situación, tomas una decisión y una dirección determinada. Y eso no es sencillo!!! A mí me pone de los nervios, aunque hasta ahora siempre he logrado salir airosa. Y es que, aprender a circular por una ciudad que no conoces, no es fácil. Vosotros porque estáis acostumbrados, pero yo nooooo. Llevo apenas 4 meses conduciendo aquí. Y no es sólo eso; sino que llevo 5 años pateándome Madrid andando, y así sí que me muevo como pez en el agua, pero… ¡La ciudad parece otra cuando conduces!
Yo cuando voy a una zona que no conozco de nada, lo que hago es coger un mapa y poco menos que estudiarme la ruta. Luego, llevo el gps “porsiaca” me pierdo. Como ayer. Y, al final, después del susto, que no fue poco, me obligué a recordar el mapa… Y así fué como salí de allí.
Yo jamás miro la pantalla. No me hace falta sino escuchar las indicaciones, que esa es otra: no sé para qué va la gente mirando la pantallita, con lo que molesta!
PEP escribió
Di tranqui
a mi tambien me ocurre cuando voy a una ciudad que no tengo ni idea
pero ante todo si me equivoco no hago como esos tipos que cruzan de repente 3 carriles para una salida ….sigo y a jod…, es asi y lo haces bien tu.
y si no las bonitas rotondas que ofrecen entre su gama de posibilidades dar 2 o 3 vueltas para orientarse ..eso si vigilando porsiaca
ante todo mucha calma ..es mejor saber que te vas de tu destino que pretendias sin poder hacer nada por el momento que provocar un pifostio
acordaos lo que comentaba en mi truquillo acerca de ir por el carril de en medio SOLO y SOLO cuando circunvalo nucleo urbano que no conozco…permite en un momento dado ir a der i izq para una salida imprevista sin cruzarte con cuatro pobres que iban por ahi
por cierto eras tu la rubia ??? la que casi se me echa encima ??
es broma DI… que tire la primera piedra el que sin GPS tambien se ha metido en ese fregao
saludos cordiales
Di escribió
Siiiiiii, era yo la rubiaaaa, jajajajja!!! Que no, que seguro que al pobre no le hizo ni pizca de gracia y estará pensando que me tendrían que quitar el carnet, colgarme de los pies desnuda y dejarme allí hasta el día siguiente pasando frío…
PEP escribió
No Di , yo creo que justamente es cuando no conocemos la ciudad circulando aun con años de experiencia, es cuando mas hay que extremar la precaucion, lo de mtereme en un sentido prohibido alguna vez me ha pasado pero lo que mas detesto son las malditas intersecciones poco claras que igual te quedas en medio de un carril de incorporacion sin saber como salir de él para ir a no se donde por falta de continuidad de señalizacion…cosa habitual en vias nuestras