Camiones lejanos
Posted by Josep Camós en 29/03/2007
La noticia de la detención en Burgos de un camionero turco que estuvo conduciendo durante casi 23 horas en un solo día me ha hecho recordar una de mis viejas ideas: que es muy fácil decir que la culpa es del que lleva el volante. Sí, él es en última instancia el responsable de sus actos como conductor. Sí, su labor diaria debe comenzar preguntándose si se encuentra en condiciones de desempeñarla. Sí, de no estar al 100% el conductor debe detener el vehículo para reponer fuerzas.

Sobre el tema de los tiempos de conducción y descanso, la Ley es clara. Bueno, no sé si decir que es clara, porque tiene su aquel, pero en cualquier caso regula ese aspecto de la circulación del transporte pesado de mercancías y viajeros y prevé severas sanciones para quienes la incumplan. Pero la sanción depende de la denuncia. Y la denuncia depende del control policial en plena carretera, donde se descubre la punta del iceberg como ha sucedido ahora en Burgos.
Pero el control policial no siempre puede llegar a la raíz del problema, que generalmente se encuentra a muchos kilómetros del que conduce durante horas y horas sin descansar. El tacógrafo comenzó a usarse en lo que ahora llamamos Unión Europea allá por 1970 y no se impuso su utilización en España hasta 1981. Desde entonces, es obligatorio que en el camión se lleven los registros de los últimos movimientos, mientras que la empresa de que depende el vehículo debe conservar los datos durante un mínimo de 365 días.
Con la incorporación de nuevos países a la Unión, en los próximos años vamos a ver cada vez más transportistas procedentes de tierras más que lejanas. ¿Tendrán todos ellos clara conciencia de lo que supone un tiempo de conducción superior a lo permitido? Posiblemente. Ahora bien, ¿se tendrá la misma conciencia en los lejanos despachos desde los que se envían las mercancías a miles de kilómetros? Eso resulta más que discutible. ¿Quién le pedirá los datos del tacógrafo al empresario armenio, por ejemplo?

Javier Costas escribió
¿23 horas y no ha matado a nadie? Dios es grande
¿Cómo podía mantenerse lo suficientemente atento como para no tener un accidente? Miedo me da pensar en ello.
Está claro Josep, la mano dura debe ser para el infractor, sea el que sea.
Alvaro escribió
Camioneros conduciendo 24 horas seguidas a base de cocaina no es nada nuevo y no hace falta que vengan de fuera para enterarnos, o mejor dicho, para que hagan la obra de teatro las policias y parezca que controlan eso.
Josep escribió
La cuestión, Javier, es que no siempre está claro que el infractor sea el último eslabón de la cadena. Quien trabaje en Logística o similares sabrá de qué hablo. Y para el que no tenga semejante suerte, comento un detalle: ¿por qué compramos artículos fabricados en la casa de la esquina a través de un distribuidor que está a dos pueblos de aquí? Multiplíquense las distancias y los casos y tendremos un magnífico retrato del estado de nuestras carreteras y autopistas. Ah, y quiero la mercancía en casa del cliente a la voz de ya, así que hay que hacer lo que sea para que el trailer esté mañana en el bello municipio de Atomarporculo. Lo que sea.
madre de Helena escribió
Locos, locos. Eso es lo que estamos todos.
Todo pendiente del dinero, ganar más, pagar menos y depende de qué lado de la cuerda esté cada una de estas frases, la cuerda siempre se romperá por el lado más fino y el resultado será siempre el mismo… hombre al suelo.
La “Globalización y la bobalización” (esta palabra no es mía, es prestada), van unidas.
¡Jóvenes, ya podéis espabilar!
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.