curvas rectas

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Estrecheces y esperas

Posted by Josep Camós en 23/04/2007

Digamos que a Chindesvinto Pi se le ocurre la idea de indicar a derechas, detener su coche junto al cordón de vehículos estacionados y allí accionar la marcha atrás. Que se dispone a aparcar, vamos. Ah, pero a Sinforoso Chicharra, que le sigue de cerca, no le parece bien. A los tres segundos escasos Sinforoso rebasa el coche de Chindesvinto mientras resopla de asco y de hartazgo. Está cansado de tanto esperar. No habría mayor problema si no fuese porque en su intrépida maniobra Sinforoso se ha llevado por delante la línea continua que separa los dos sentidos de circulación de la calle. Y es que Sinforoso, con sus dos cojones, va a todas partes.

Sinforoso ni siquiera duda: si un coche se le pone a estorbar, él se lo quita de encima pronto. De hecho, cuando su hijo le pregunta por esta forma de conducir, él se pone en plan didáctico y le cuenta que si un coche está quieto en medio de la calle él puede adelantarlo aunque invada el carril del sentido contrario. Si fuera de madera, Sinforoso tendría problemas para rascarse la punta de la nariz, como Pinocho:

Cuando en un tramo de vía en el que esté prohibido el adelantamiento se encuentre inmovilizado un vehículo que, en todo o en parte, ocupe la calzada en el carril del sentido de la marcha, salvo que la inmovilización venga impuesta por las necesidades del tráfico, podrá ser rebasado, aunque para ello haya que ocupar la parte de la calzada reservada al sentido contrario, después de haberse cerciorado de que se puede realizar la maniobra sin peligro.

Un vehículo en plena maniobra de estacionamiento no es un vehículo inmovilizado. Es sencillamente un vehículo que hace de nuestro carril un lugar tan estrecho que momentáneamente no nos permite continuar la marcha. Cuando entendemos la línea continua como un muro que separa los dos sentidos es cuando comprendemos que el problema de Sinforoso es simplemente una cuestión de espera.

El caso es que cada día veo a Sinforoso Chicharra. En muchas calles, en muchas poblaciones, manejando vehículos variopintos. Sé que es él. Por sus actos lo reconozco. Nadie le enseñó nunca (o sí, pero se le olvidó) que ante una estrechez del paso conviene aminorar la marcha, e incluso detener el vehículo. Me lo imagino caminando por la calle y necesitando que le semaforicen hasta los lugares más inverosímiles.

Paso estrecho

Eso sí, como lo suyo no es la espera, tanto le da qué color luzca el monigote: con él no va la cosa. Pero si un día alguien lo denuncia resultará que son todos unos cabrones y que solo multan para recaudar. Él es así.


3 comentarios to “Estrecheces y esperas”

  1. Alfredo escribió

    Totalmente de acuerdo, Josep.

    Efectivamente, hay muchísimos Sinforosos Chicharra por todas partes que suelen liar bastante las cosas, especialmente a la hora de aparcar. Y cuidadito con decirles nada, que aún te la ganas…

  2. Josep escribió

    Cuestión de cultura, Alfredo, cuestión de cultura…

  3. TESTER escribió

    [Comentario movido a Abierto hasta el amanecer ]

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