En estas fechas tan señaladas…
Publicado por Josep Camós en 16/05/2007
Por si no te has enterado, estamos en plena campaña electoral. Yo me he acabado de dar cuenta este mediodía, cuando he estado a punto de tragarme un ciclomotor. Así, sin pan ni nada. A palo seco.
La cosa ha sido así: al final de una calle con pendiente ascendente, llego a un stop. Pretendo girar a la izquierda a la vez que me incorporo a una avenida que cuenta con un carril por cada sentido. Hasta ahí, bien. Miro hacia la derecha y veo que por el carril que pretendo tomar no viene nadie en kilómetros. Perfecto.
Giro la cabeza y todo lo que veo es un enorme caballete de metal dispuesto para que las diferentes formaciones políticas lo ocupen con sus carteles y así no ensucien las paredes del municipio. De los vehículos que vienen por mi izquierda no puedo contar ni un solo detalle, porque no los veo. No veo nada.
Afino el juego de pedales y avanzo un poco. Nada de nada. Sólo el cabezón (con perdón, pero es que es así) de un señor que me pide que le vote. Si por mí fuera, yo lo botaría, a él y al estúpido caballete que no me deja ver. Tiro un poco más. Sé que asomo demasiado el morro. Pienso para mis adentros “posición”, porque lo mío está siendo de suspenso ya.
Pero es que ni así. No veo nada de nada, excepto el jodido político sonriente, más falso que una moneda de tres euros. Venga, va, que tiro un poquito más. Cagada: el chaval del ciclomotor, que lo único que pretende es llegar a casa, comer y volver al polígono, acaba de ver cómo un imbécil se salta un stop. “Sí, claro, y ahora frena el coche y lo deja caer hacia atrás”; el chaval del ciclomotor ya tiene puesta la cara de susto.

Señor alcaldable de turno: me da lo mismo cuál sea su color político. Lo único que le pido es que en los próximos comicios haga lo posible para que los cartelitos se enganchen en lugares más adecuados. Prefiero que ensucien las paredes con pegamento que ensuciar el pavimento con sangre. Yo mismo le agradeceré el esfuerzo, y creo que el chaval de la cara de susto estará conmigo.

Javier Costas escribió
Está claro Josep, la mano negra de la conspiración judeomasónica quiere callar nuestras voces en la red intentando que tengamos accidentes de tráfico, ¡pero no lo van a conseguir!
Me has recordado una ocasión, con 1 semana de carnet, que no se mató un motorista contra mi de casualidad. Me dio por mirar, aunque tenía prioridad y no tenía que hacerlo. Y si no freno, se mata contra mi coche. Iba a todo trapo (él), pero aun así me habría sentido responsable
No te dieron ganas de mover el cartelito o poner con un rotulador algo?
Josep escribió
Nop. Tenía que entrar a currar en diez minutos. Además, me da a mí que el caballete está anclado al suelo y paso de joderme la espalda.
¿Conspiración judeomasónica? No, esto son los trolls, y quien diga lo contrario es un miserable.