Televisivamente hablando, uno de mis primeros recuerdos de la infancia consiste en un telediario en blanco y negro donde a todas horas aparecÃan señores tocados con pañuelo hablando con mucha seriedad mientras los comentaristas al uso se alarmaban. CorrÃan los años setenta y las consecuencias de la crisis del petróleo ocupaban el número uno de las listas de noticias.
Hace años que se prevé el fin de una era energética que habrá dado de sà dos siglos. Dicen que el petróleo se acaba, lo cual ni es cierto ni es falso sino todo lo contrario. Siempre he creÃdo que no es tanto un problema de cantidad (que también), sino de posesión de los recursos energéticos. Vamos, como en la soporÃfera inigualable pelÃcula de Jean-Jacques Annaud, En busca del fuego, que traumatizó a hizo las delicias de toda una generación de estudiantes de bachillerato.

Estos dÃas tenemos de gira por Europa al presidente brasileño Lula da Silva ofreciendo las ventajas del etanol como fuente de energÃa alternativa al petróleo. Saliendo al paso de las crÃticas que se escuchan sobre los problemas de dedicar extensiones de tierra para el cultivo de energÃa en detrimento del cultivo con fines alimenticios como sucede en México, el mandatario americano afirma que los biocombustibles pueden convertirse en un instrumento para combatir el hambre y la miseria en el mundo. Me suena a canción de la cocacola, la verdad. Y además el etanol genera más emisiones de CO2 que la gasolina, problema que no se resuelve dando de comer a la población.
Por otra parte, mientras leo sobre el tema me vuelven a la cabeza las imágenes que comentaba al inicio de la parrafada de hoy. Porque la pregunta que se me ocurre es: ¿Cómo se tomarán los actuales paÃses productores de petróleo que un dÃa no necesitemos su principal fuente de ingresos? Ahora he recordado que el tÃtulo original de la peli de Annaud era La guerre du feu. Quizá la antorcha esté a punto de cambiar de mano, pero no será por las buenas.


Uff… macho. Yo aún no estaba ni en la mente de mis progenitores.
La Historia se repite en ciclos. Sólo cambian los actores y los centros de poder.
Y de paso, sea etanol, petroleo, carbón, etc., la humanidad lo que seguirá haciendo es, arrasando.