Una sillita cuesta menos de lo que vale
Posted by Josep Camós en 13/08/2007
Hace ya meses que dura la campaña institucional de esto de los sistemas de retención infantiles (llamémosles SRI), pero en los últimos días dos sucesos han llevado de nuevo el asunto a los medios de comunicación. Dos niños muertos y otro herido nos han vuelto a recordar que son muchos los chavales que circulan por nuestras carreteras sin una protección adecuada.
Cuando voy en el coche (y voy mucho, la verdad) hay una imagen que me saca de quicio. Por encima de las burradas de quienes se saltan un stop, circulan demasiado rápido o demasiado leunto, se te pegan por detrás o se te echan encima sin previo aviso, lo que de verdad me desespera y me hace jurar en arameo es contemplar a través de la luneta posterior del coche que me precede una amalgama de brazos, piernas y cuerpos infantiles pegando botes y rebotes en un enloquecido frenesí que no hay padre, madre ni tutor legal que lo contenga.
Dicen las estadísticas que cuando llevamos un bebé a bordo todo son mimos, y raro es el que hace la garrulada de llevar al crío en brazos (ups, creo haber visto en alguna crónica rosa a alguien importante saliendo de la Maternidad de esa guisa). Pero también dicen las estadísticas que más tarde, cuando el que fue nuestro indefenso bebé llega a los siete, ocho, nueve años, mandamos a hacer puñetas todos los cuidados y dejamos que el chaval se exponga a morir catapultado, asfixiado o partido en dos.
Por llevar, la gente lleva a los críos de muchas formas: sentados sobre mantas, situados entre el conductor y el volante (o entre el conductor y el manillar, que los hay que lo vieron en el circo y se lo creyeron), trotando por el interior del vehículo… Y la cosa es seria. Aunque parezca increíble, una colisión a 10 km/h puede ser suficiente para que un niño se mate de la forma más tonta. Y a 50 km/h, el chaval verá cumplido su sueño de imitar a Superman, sólo que no podrá contárselo a nadie.

No está de más recordar que en España es obligatorio el uso de SRI:
- en los asientos delanteros cuando el acompañante es menor de 12 años y su estatura inferior a 1,35 m.
- en los asientos traseros para toda persona cuya estatura no supere los 1,35 m, siendo opcional hasta 1,50 m.
Esto se aplica en vehículos de hasta nueve plazas incluido el conductor, exceptuando taxis en recorrido urbano (qué sólo podrán llevar a los críos en los asientos traseros). Se contempla la obligación del uso de SRI en vehículos de más de nueve plazas para los pasajeros de más de 3 años de edad cuya estatura no alcance los 1,35 m. Y en el caso de otros vehículos, los menores de 3 años están obligados a usar SRI, mientras que los mayores de 3 años y con una estatura inferior a 1,35 m deben ocupar los asientos traseros.
Por si alguien no lo tiene presente, dejo por aquí una pequeña tabla de recordatorio con la tipología de los SRI, que se ordenan por grupos atendiendo a los siguientes criterios:
- Grupo 0: de 0 a 2 años, hasta 13 kg, capazo o cesta, colocado en sentido contrario a la marcha, incompatible con el airbag del acompañante.
- Grupo I: de 2 a 3 años, de 9 a 18 kg, silla con cinturones.
- Grupo II: de 3 a 6 años, de 15 a 25 kg, silla o elevador con respaldo desmontable.
- Grupo III: de 6 a 12 años, de 22 a 36 kg, elevador también apto para adultos de estatura inferior a 1,35 metros.
Aparte, hay pocholadas en el mercado (Grupo 0+, Grupo I-II-III) que combinan diversas características de los diferentes grupos. Para gustos se hicieron los colores, oiga. En cualquier caso, conviene recordar que todos los SRI deben llevar en la etiqueta el sello de homologación CE, que no vaya a pasar como con el chaleco, que lo hicieron obligatorio y luego te encontrabas prendas por cuatro duros que de reflectante tenían lo que yo de cura.
Claro, yo leo todo esto que te acabo de contar y pienso en aquellos tiempos en que no había sillitas, ni siquiera teníamos cinturones en los asientos de atrás y los cinturones de delante eran de una loneta que amenazaba con ahorcar a quien tuviera la desdicha de usarlos pasivamente en un encontronazo.
Pues sí, cuando éramos pequeños nos llevaban de aquí a allá metidos en el coche de cualquier manera, pero es que el entorno era también diferente: a pesar de existir una intensidad de tráfico más soportable, los coches se movían a menor velocidad y por lo general se guardaba una distancia de seguridad suficiente, no fuera caso de que fallaran los frenos y hubiera algo que lamentar.
Hoy, cuando sabemos que nada fallará, cuando nos creemos seguros en nuestro refugio sobre cuatro ruedas, descuidamos un punto vital para los más indefensos de nuestro vehículo. Y todo por no gastarse cuatro perras. Hay que ser miserable.

euskanbria escribió
Pues sí. Yo también recuerdo aquellos años en los que mi abuela me ponía almohada y manta en el asiento de atrás para ir sobando de Bilbao a León o de Lugo a Barakaldo y ni dios decía nada. Claro que los tiempos cambian y a decir verdad a mejor, al menos en este aspecto. Aquí no puedo criticar a la DGT que sea con afán recaudatorio. Aunque también es cierto que hay algunas sillitas que se escapan de presupuesto. Y los padres se plantearán eso de: ¿cómo puede ser lo mismo llevar a mi niño en una silla de 600€ que en una de 75€? Algo falla y la DGT no aclara el concepto capital.
A mí me jode que los taxistas no puedan efectuar carreras interurbanas sin llevar las sillas. Esa medida deberían cambiarla o hacer algo al respecto; pero la DGT siempre se ha mostrado ignorante de la realidad del tráfico nacional.
Aunque diré que hay algo peor, para mi entender, que el lío de brazos y demás del que hablas: ese mismo lío y el coche en el que se produce a 200km/h por el carril izquierdo, pegando frenazos y dando ráfagas para que se aparten. No hay niños psicópatas, hay niños que han recibido educación vial de auténticos gilipollas.
Josep escribió
Los del Servei Català de Trànsit están de acuerdo contigo, y por eso la última campaña sobre el uso de los SRI no iba encaminada hacia los padres, sino hacia los mismos niños. Que ya se sabe que si convences a un crío de cómo hacer bien las cosas él mismo se encargará de echarle la bronca a sus padres cada vez que digan aquello de “si es sólo para ir aquí al lao”.
Sobre los taxis, no me pronuncio. Entiendo que el problema es de blanco o negro: o llevas una silla Grupo 0 y una Grupo I-II-III permanentemente en el maletero (¿qué tal un remolque?) o bien no coges pasaje infantil para recorridos interurbanos. Y si se hace la vista gorda con los taxistas, ¿por qué no con el resto de turismos? ¿Sólo porque el transporte de menores en un taxi es ocasional comparado con el transporte en un turismo? No me vale: una colisión puede darse en el momento menos pensado. Lo dicho: demasiado complejo para mí. Me abstengo.
euskanbria escribió
El problema es que las instituciones insisten en el uso de transporte público, pero luego lo ponen cuesta arriba. Autobuses con atascos y retrasos, trenes en los que no entra la sillita por estar hasta la bandera o taxis que no te llevan porque no pueden organizarse con la dichosa sillita.
Sobre el remolque… imposible. Maniobrar de culo con eso es un reto para más de un “profesional” del transporte y la conducción resultaría mucho más torpe, aunque por otro lado, más segura, teniendo en cuenta que bajarían la velocidad. O no, porque con los taxistas ya se sabe… lo que quiero decir no es que deban evitar llevarla por lo ocasional del momento, sino que deberían subvencionar sistemas para que sí puedan llevarla. O como mínimo, si no sueltan pasta de esa con la que cobran multas, sí proponer soluciones.
En Lugo vi el otro día un señor taxista (de los pocos buenos que conozco) que se ha gastado un dinerito extra en ir a un carrocero, cortar su techo, habilitar un espacio de carga interior y darle por fuera una cierta forma aerodinámica. Pasar pro la iTV, pagar para que te lo den por bueno y listos: a llevar lo que se tercie. De ese hueco baja una compuerta con la sillita infantil. La saca y la encaja en sus homologados enganches y así ya puede llevar a cualquiera, manteniendo el mismo espacio interior y sin perder maletero.
Otra solución que he conocido recientemente, segun algunos, es llevarla en el asiento de copiloto. Dado que muchos no permiten que los clientes monten en esa posición, portan allí la silla. Aunque en caso de necesiten colocarla, supongo, lo harán el en asiento trasero. Lo que me pregunto es como harán si llega una familia con tres miembros adultos y un bebé. Si no dejan ir a nadie delante… ¿meterán al padre al maletero? Son taxistas…
Josep escribió
Lo del remolque era una coña marinera.
En cambio, lo que se ve mucho por aquí (fuera de Barcelona city) son monovolúmenes grandes dedicados al servicio de taxi interurbano. No creo que salga más caro que el invento del McGyver de Lugo (a quien por otra parte felicito por su iniciativa).
euskanbria escribió
Eso debería ser lo suyo. O furgonetas tipo Mercedes Vito, Renault Master, Wolkswagen T5… son vehículo aptos para taxi. Es que aquí se deja hacer mucho el canelo. Me acuerdo de un día en Coruña, con varios colegas que llamamos a un taxi y le hicimos irse (y el tío rebotado porque no cobraba la carrera). Se nos presentó un tipo con un Seat Arosa para cogernos a 5 personas. Y allí, como todos somos grandes, no entraban tres.
Sin embargo en Inglaterra suelen ser amplios, cómodos y viejos; claro. Y usando una furgoneta de ese tipo, ya cambiando de tema, se puede montar un sistema de manparas que proteja al conductor sin necesidad de perder mucho espacio.
José Luis escribió
¿Un Arosa en A Coruña?¿Y taxi? Mira que he cogido taxis allí (como no tengo coche….), pero Arosa aún no había visto ninguno. Siento que hayas tenido tan mala suerte, euskanbria.
Ya que sacas el tema, también hay taxis viejos. Siempre me queda la duda de si el taxista ganará poco y no puede comprarse otro nuevo, o es muy tacaño y hasta que el coche no reviente el pobre vehículo.