Un manubrio, un muerto y un motor de arranque
18 09 2007En los primeros años del siglo XX, manejar un automóvil era toda una aventura reservada a los más intrépidos. Quizá por eso era frecuente que cuando un automovilista se encontraba en apuros acudiera un colega en su ayuda. Bueno, por eso y porque si el apurado se ponía a esperar la grúa le salía barba de esperar.

No le salió la barba a aquella mujer que en 1910 vio cómo se le paraba el coche en medio de un puente de Detroit. Pronto llegó en su auxilio un joven automovilista. Al auto no le ocurría nada en realidad, pero conseguir que arrancara requería la ayuda de una persona externa al puesto de conducción y que tuviera una cierta fuerza.
Como sabes, un motor térmico no se pone en marcha sin darle un empujón. Hoy en día con la llave (o el botón o la tarjeta, que de todo hay) accionamos un motor eléctrico que transmite su movimiento circular al volante de inercia, un enorme plato de metal que acumula energía cinética como los coches de fricción. Una vez este plato se pone en movimiento, arrastra todo el mecanismo interno del motor térmico y este se pone en marcha. Más o menos.

Pero eso es hoy. Antiguamente los coches arrancaban con la ayuda de una manivela que se ensartaba en la parte frontal del vehículo (más o menos a la altura de la matrícula). Había que girarla con fuerza hasta que el coche se ponía en marcha. Seguro que lo has visto en algunas películas de cine mudo, o incluso en algunos modelos de Citroën que han llegado casi hasta nuestros días, como el 2CV, el Ami, el GS y el Mehari.
¿Qué ocurrió aquel aciago día de 1910? Que el aguerrido automovilista que socorrió a la mujer del puente de Detroit le dio al manubrio con tan mala fortuna que el motor giró al revés, la manivela impactó en la mandíbula del buen hombre y poco tiempo más tarde el joven falleció.
Poco más se sabe de aquel incidente. Pero un buen amigo del fallecido, al que llamaremos Henry Leland y que identificaremos como dueño de la fábrica de automóviles Cadillac, decidió acabar con el sistema de la manivela. Y en su empeño puso a un ingeniero a diseñar un sistema que permitiera poner en marcha el motor de forma automática. Dos años después salía a la calle el primer Cadillac con arranque eléctrico. La manivela pasaba a un plano auxiliar para acabar desapareciendo con el correr de los años.


[comentario movido a off-topic]
[comentario movido a off-topic]
cierto esen en la industria automovilistica siempre se ha aprendiddo de los errores…
cinturones de 3 anclajes fue xq la mujer del dueño de la volvo tuvo un acidente y se comio el salpicadero por aquellos cinturones de un anclaje (nounia para nada el torax)
igüal en la deformacion progresiva a raiz de morir un piloto de F1 decidieron hacer estructuras deformables…
y ver como hay gente con su renault de tarjeta y protestar cuando se monta en un vehiculo con el que hay que controlar mezcla aire gasofa xdxdx
Sigo recomendándote el blog “Donde está el deposito”
Así unirás la historia y el arte.
[...] Un coche se puede arrancar de varias maneras: Por ejemplo cuesta abajo con el contacto puesto y la segunda marcha metida, empujando (con ayuda), y antiguamente en algunos vehículos como los de citröen se usaba una manivela conectada en la parte frontal del vehículo. [...]