Al iniciar un proyecto, lo normal es fijar un objetivo general, un horizonte al que mirar y de donde sacar la inspiración para continuar cuando las cosas se tuercen porque los dioses no siempre nos son propicios. El objetivo marca la ruta hacia donde hay que poner un rumbo que es preciso mantener contra viento y marea.

En el asunto de la siniestralidad, hay más de una forma de encarar el problema. Puede uno decir que 4.104 vidas perdidas durante el año 2006 son demasiadas y que es necesario reducir esa cantidad. Así, en abstracto. Entonces las acciones que se emprendan a raíz de este objetivo de “reducir la siniestralidad” serán más o menos enérgicas dependiendo de lo que cada cual entienda que es suficiente. Si al año siguiente de habernos propuesto “reducir la siniestralidad” nos hallamos con 4.103 muertos en las carreteras y ciudades, podremos decir que se ha cumplido el objetivo que nos habíamos marcado.
- Hombre, pero es que reducir una sola víctima mortal no es reducir.
De acuerdo. Entonces, ¿dónde ponemos el listón del objetivo? ¿Lo dejamos en la mitad? No estaría mal reducir la mortalidad al 50%, ¿verdad? Vale, echemos cuentas. 4.104 entre dos son 2.052 personas que sobrevivirán. Es maravilloso. Preparad cámaras y micrófonos, que allá vamos con nuestra rueda de prensa. Chicos, hemos triunfado.
Ah, pero 2.052 también son las personas que se irán a la tumba según los objetivos que nos hemos marcado. ¿Qué cara le ponemos a la familia del dosmilésimo quincuagésimo segundo fallecido? ¿Le decimos que nuestros objetivos se han cumplido porque después del chaval que están enterrando ya no ha muerto nadie más? Lo siento, pero yo no tengo tanto valor. Y lo mismo sucedería si nuestro objetivo fuera reducir hasta el 70%, el 80% o el 90%. Si uno tiene una pizca de ética, se le hace muy difícil fijar el listón que separa la supervivencia de la condena a muerte.
- Pero es que siempre va a morir alguien.
A mí 4.104 vidas me parecen demasiadas. Pero es que una sola persona muerta en la carretera ya me parece demasiado. Dicen que por cada víctima de tráfico hay un entorno de 100-140 personas que sufren las consecuencias del siniestro. Entre ser un idealista y condenar a alguien a morir, prefiero ser un idealista. Fijando un objetivo cero estoy seguro de tener el rumbo marcado en la única dirección útil y de esta forma me aseguro de que las acciones que emprenda en Seguridad Vial irán encaradas al objetivo de no tener ni un muerto más que lamentar. ¿Que siempre acabará pereciendo alguien? Habrá que aceptarlo cuando suceda, pero al menos no contemplo su muerte como un punto de partida asumido ni como un mal menor. La muerte nunca es un mal menor. Prefiero considerarla como un error que hay que erradicar.


De acuerdo contigo, Josep. Cero es lo que hay que buscar. Y empezar, habrá que empezar pegando fuego a la DGT con todos sus encorbatados dentro. A ver si así… empezando de cero, se consiguen cero muertos.
euskanbria, cada día te pareces más a Torquemada.
Tengo la impresión de que aquí se está intentando aplicar el método de Calidad japonés «Kaizen», también dicho «de mejora continua». Se trata de alcanzar el objetivo final (en efecto, cero víctimas) por sucesivas pequeñas mejoras progresivas, fijando niveles intermedios, pero de forma continua. Cada nivel intermedio se alcanza por sucesivas iteraciones del ciclo PDCA (Plan-Do-Check-Action).
En el caso que nos ocupa, hay tres problemas fundamentales a mi entender:
- Para obtener el resultado final (cero víctimas) por Kaizen, se necesitaría un ciclo de 10-15 años; una legislatura sólo dura 5, con lo que el electorado no percibe la etapa intermedia como una etapa dolorosa (admitir que este año « sólo » van a morir 3000 en vez de 4000 personas, y además celebrarlo cuesta mucho de comunicar)
- De lo anterior se sigue que los gobiernos nacionales no comunican sobre planes que se extiendan más allá de una legislatura, ni siquiera invierten en ellos; a lo sumo la Comisión Europea lo hace, pero tiene menos prensa que el gobierno de cada país
- En la mayoría de los casos, observo que incluso para alcanzar los pasos intermedios, el ciclo PDCA no se aplica de forma apropiada. Ejemplo : más radares. Plan : p.ej. 400 radares fijos el año que viene / Do: Radares en marcha, dinero que cae al gobierno (multas) y a entidades privadas (cursos de recuperación de puntos) / Check: De los 400 aparatos, supongamos que sólo 40 se encuentran en puntos negros. Analizar si en los últimos accidentes hubo «foto» (exceso de velocidad) Esto se hace?? / Action: si NO hubo «foto», arreglar el punto negro (visibilidad, asfaltado…) y desmontar el radar. Esto se hace??
Aquí dejo un poco de información sobre el tema:
Comisión Europea – Programa lanzado en 2003 – Objetivo: entre 2003-2010, reducir a la mitad el número de víctimas de la carretera en la Unión Europea. Las estadísticas siguen siendo muy preocupantes: cada año se cuentan unas 40 000 víctimas sobre las carreteras europeas. Los accidentes de automóvil constituyen la primera causa de mortalidad en los niños, adolescentes y adultos jóvenes. El coste, directo o indirecto, ha sido evaluado a 160 000 millones de euros, es decir el 2% del PIB de la UE.
Sobre este tema, estadísticas europeas:
http://www.cemt.org/events/PressReleases/06acc2005fr.pdf
Accidente, según la Wikipedia:
Un accidente de circulación es un choque que tiene lugar sobre la red viaria entre un artefacto rodante (automóvil, motocicleta, bicicleta, etc.) y cualquier otra persona u objeto, y que engendra heridas humanas y/o destrozos materiales (…) Hay quien considera el término “accidente” abusivo, dado que varios estudios sobre seguridad vial tienden a demostrar que más de un 90% de los accidentes resultan de una negligencia del conductor, por lo que no serían “accidentales” (fortuitos).
Carta europea de la seguridad vial :
http://ec.europa.eu/transport/roadsafety/charter/welcome_2_es.htm
Fundación Robert Schuman
http://www.robert-schuman.eu/question_europe.php?num=sy-10
(Pido disculpas por la extensión)
Un saludo
Jajaja, en realidad estaba un pelín de broma, un muchín serio. La DGT como tal no está precisamente por la labor, por mucho que larguen y larguen de alcanzar las cero víctimas. Ese cuento chino hace mucho que nos lo soltaron… y que dejó de creérselo nadie. O casi nadie, corrijo.
Para muestra un botón: hoy en el examen, hay una zona destinada en el centro para que aparquen los examinadores. Y lo pone en un panel rectangular blanco. El caso es que alguien pintó: “Pere Cabrón Dimisión: No más euros a cambio de muertos”. Lástima no tener cámara digital para sacarlo. Pero la próxima semana subiré mi cámara reflex analógica y si aún no lo han borrado… click.
El problema de hablar de 4104 muertos en accidentes de tráfico es que se está eliminando todo el detalle. Algunos de esos fallecidos habrán muerto sin que sea culpa de ellos ni de terceros. Por ejemplo, por un desprendimiento de rocas o por una riada.
Yo creo que, en vez de pensar en cómo reducir el número de muertos, nos podríamos concentrar en cómo convencer a la mayor cantidad posible de conductores de que es bueno respetar las normas.
Ops…. Una duda.
Respetando las normas …
¿se reduciría el número de accidentes y/o de víctimas?
(cuando digo normas no me refiero sólo a los límites de velocidad, por supuesto, sino a todas las normas).
Hala, a tres bandas, como en el billar.
Hemmano: Ninguna duda. Por eso yo tomo como referente modelos que son académicos y no políticos, que trascienden legislaturas y trabajan en proyectos de largo plazo. Que luego se lleven a la práctica con más o menos gracia dependerá de los que ponen la firma, evidentemente, pero también hay toda una maquinaria académica que se encarga de negociar los compromisos de los que ponen la firma.
euskanbria: “O casi nadie, corrijo.” Vale, ajos como. Pero, ¿quién ha dicho que yo me refiera a los métodos de la DGT? Yo hablo de otra óptica que difiere mucho de la que tiene ese organismo gestor, una óptica que aboga por la formación y no por el castigo. Te recuerdo que en tu tierra y en la mía tenemos las competencias transferidas, y aprovecho la ocasión para comentar que la formación que siguen los profesores de autoescuela de la DGT no tiene casi nada que ver con la formación que siguen los formadores viales del SCT. No digo que sea mejor o peor. Sólo constato que los principios son diferentes.
José Luis: Una cosa no está reñida con la otra. El objetivo general es siniestralidad cero. Para lograrlo, será necesario que se logren muchos objetivos específicos. Y uno de ellos se referirá a que los conductores tengan la información necesaria para conocer los riesgos de la carretera (y no sólo el respeto a las normas). Sin embargo ese es sólo uno de los objetivos específicos. Hay más, pero contarlos al detalle equivaldría a pasarte toda la bibliografía del curso. Son unos 2.000 folios y no creo que sea operativo meterlos en un blog. En ese sentido, sólo puedo pedir un voto de confianza.
Respecto al cómo y el por qué de los diferentes muertos y heridos, si sigues el enlace que aparece en el texto tienes datos analíticos para aburrir a las ovejas. Y esos datos te confirmarán que el conductor tiene la llave de su comportamiento y, con esta, el secreto de la reducción de la siniestralidad. Esos datos te dirán también lo que debemos contar al conductor para que reaprenda las informaciones que ya no recuerda o tiene sesgadas (entre otras cosas, el respeto a las normas). Quitando eso, de poco más sirve las horas empleadas en la confección de esas completísimas estadísticas.
Que no, si no iba por ti precisamente. Era simplemente una puntualización de cómo la mayoría de examinadores siguen defendiendo a pies juntillas lo que dice su jefatura. Claro que con el pan no se juega…
Perdona, no ando muy fino hoy. Ha sido un mal día, me temo.
Yo también me la juego escribiendo según qué cosas. Hablo de un sector muy pequeño y digo lo que pienso a cara descubierta. Espero no tener que lamentarlo.
No sé como funcionarán las cosas por Barna y alrededores, aunque me imagino que será parecido a cómo funciona en el resto de sitios. Y por eso estoy seguro que puedes decir lo que quieras con total libertad si a la hora de sentarte al doble mando demuestras tu valía. Aunque supongo que depende también de quien sea tu mandamás y esas cosas. Mi jefe sabe en donde me muevo, porque tenemos más que confianza amistad y es lector de Circula Seguro y de paso también de ese blog. Y no dice ni mu el tío. De vez en cuando se ríe y me suelta algo así como “eres más bruto que Connan”. Y evidentemente tenemos distintos puntos de vista (también en el trabajo), pero con buenas intenciones y con esfuerzo de ambos nos llevamos a las mil maravillas. Al final lo que cuenta es que exista buen ambiente y que, dentro de lo que cabe los alumnos aprueben. Claro que no siempre se puede, pero si el alumno está contento con su profesor y no tiene queja, y el jefe ve buen ambiente (varias barbacoas mientras hacemos prácticas de maniobras lo demuestran) se queda más ancho que Pancho.
Así que tú tranquilo; termina el curso y a comerte el mundo. Y además, siempre puedes, en un momento dado y si tienes la posibilidad, plantearte salir fuera. Yo lo hago cada vez más a menudo y estoy entre varios lugares, aunque últimamente Inglaterra (Barnstaple) ronda mi mente. ¿Cómo será enseñar a conducir un articulado sentado a la izquierda?
Imposible, como en todos los putos rincones de este país gobernado por analfabetos, subnormales, piratas y reyes hijos de puta. Ejem… que me enciendo, maripili.
De hecho entre otras cosas la movilidad me viene por las circunstancias de la vivienda. ¿Sabes que lo que se puede hacer un 50.000€ en el noroeste de Inglaterra? Es increíble que aquí nos dejemos mangonear por una cuadrilla de encorbatos garrulos que no saben hacer la O con un canuto. Y en Lugo, por ejemplo, los precios son más accesibles. Claro que el nivel de vida es más bajo… aunque todo empieza a parecerse demasiado. Y la gente, por no resistir y luchar, al final cede y se mete en un marrón de años con el rollo ese de “es que no me queda otra, es que…”. Me niego; pobre, sin casa; pero honrado y guerrero.
En las Islas no sé muy bien como anda el tema (cuando hablo de Islas no me refiero a Baleares, sino a Canarias) de la vivienda, pero laboralmente te aseguro que con un título de profesor y cierta experiencia se te comen a bocados. Al fin y al cabo, hasta hace no mucho -y no se si ahora ha cambiado- los canarios tenían que ir a Madrid para sacarse el título… y eso muy poca gente puede hacerlo, así que andan deseosos de profes. Ah, y esa temperatura, y ese sol, y esos paisajes, y esas mujeres… y… valeeee, me callo.
Hace años, que algunas locas como yo, locas de dolor, comenzaron a decir que eran demasiados muertos y que los muertos nos disminuían, sino que cada año se iban sumando a los anteriores. La presidenta de Stop Accidentes, por ejemplo, lleva su cuenta particular. Yo llevo la mía. Cada una llevamos nuestra cuenta. Casi todas, una que comienza el día en que perdimos a nuestro ser querido. En mi caso, ya lo sabéis, mi amada hija.
Yo no insulto al director de la DGT. Él no es el culpable de todas las muertes en la carretera.
Todos somos los culpables, porque todos estamos en la carretera y muy pocos hacemos algo para que esto disminuya.
No es sólo cuestión de la DGT, ni del gobierno. Todos estamos y debemos estar implicados.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.