Hace ya ni me acuerdo cuánto, un lector llamado Javier RodrÃguez me pasó un correo proponiéndome algunos temas para desarrollar por aquÃ. Uno de ellos hablaba de las posibilidades que tiene un ciudadano normal para denunciar comportamientos peligrosos o infracciones cometidas por otros conductores.

Leyendo aquà y allá, me encuentro con la explicación que da un agente de la Guardia Civil al hilo del artÃculo publicado en El Correo Gallego y que lleva por tÃtulo Quiero ser guardia civil sólo por un dÃa para desquitarme (de lectura más que recomendable). Dice el benemérito que cualquier ciudadano que observe una infracción puede denunciarla verbalmente ante los agentes de vigilancia del tráfico más próximos al lugar del hecho o por escrito dirigido a la Jefatura Provincial de Tráfico. En este caso la carga de la prueba corresponde al particular que formula la denuncia, por lo que tendrá que aportar las pruebas necesarias.
Claro, el problema no sólo está en probar los hechos denunciados, que también. El inconveniente mayor que encuentra un ciudadano como tú y como yo es que quien denuncia no tiene la garantÃa del anonimato, por lo que cuando vemos al cafre de turno entregado a los placeres de la animalada, lo más normal es que nos caguemos en los muertos del interfecto para al momento siguiente mirar hacia otro lado. Que velar por el bien de la sociedad está muy bien, sobre todo cuando nuestra integridad fÃsica está a cubierto. Ya decÃa mi abuela que la caridad bien entendida comienza por los de casa, y la buena mujer no se equivocaba.


Yo si quiero ser ertzaina por un dia (picoleto no que eso ya son palabras mayores). Para ponerme a denunciar todos los comportamientos delictivos de las propias fuerzas del orden, incluida la guardia civil.
El otro dÃa un alumno mÃo que es Ertzaintza me contaba como yendo con el coche de patrulla les paró la furgoneta de su misma policÃa y les pidió la documentación. Este se lo tomó a coña y le dijo: anda, venga… ¿qué quieres? Y el de la furgoneta, muy serio y mosqueado le llamó al orden a pleno pulmón y le volvió a pedir la documentación. Al final se fueron con multas por no tener la ITV pasada, por no llevar el cinturón y por exceso de velocidad. Lo cual acarrea retirada de puntos… están las damiselas de azul que trinan.
No en vano todo el chou de la ITV recae sobre su exclusiva responsabilidad, asà que se habrán montado un sistema de auditorÃas internas para tenerlo todo al dÃa. Y ya de paso, pues multas por correr y por el cinturón. A mà no me extraña, euskanbria.
jdoerr si lo del cinto a de veces que e visto algun cudctor q ve el control yse pone el cinto…
muxas veces e gravado adelantamietno suicida que nos han exo.. nunca se sabe si nos la pgamso que sea caja negra… pero ojala hubiera una pagina web dodne pudieramos mandar videos y qe se vieran las matriculas y denuncia y zassss
David: siempre te saldrÃa alguno de los afectados protestando contra la página y enarbolando la bandera de la protección de datos. De hecho, si la memoria no me engaña, algo asà ocurrió hace un tiempo. Alguien tuvo la misma idea que tú y al final tuvo que dejarlo correr.
Es curioso cómo algunas personas se aferran a la Ley para proteger la privacidad de sus datos mientras son capaces de pasar de la Ley cuando ponen en peligro sus vidas y las de los demás.