curvas rectas

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El borracho de la carretera

Posted by Josep Camós en 23/10/2007

Allá por 1893, André Michelin pronunció una de las frases más impactantes de la Historia del automóvil, no sólo por cómo sentó entre su audiencia del Colegio de Ingenieros Civiles de París, sino porque al cabo de unos años se convirtió en argumento de venta de su creciente negocio de neumáticos:

“El neumático se traga el obstáculo”

La Nouvelle, de Amédée Bollée. 1880

Eran los primeros tiempos del automóvil, y resultaba difícil distinguir el grano de la paja. En la prueba de vehículos celebrada en 1894 entre París y Rouen se inscribieron todo tipo de artilugios sobre ruedas: máquinas que utilizaban palancas y balancines y otras que echaban mano del peso de los ocupantes como fuerza motriz. Había vehículos dotados de “motor electroneumático”, otros que funcionaban con “fuerza de gravedad y gas combinados” y también con “agua comprimida”. O eso aseguraban sus imaginativos artífices.

Realmente, el invento de los hermanos Michelin podía pasar por un camelo más, y aunque su producto se empleaba ya en bicicletas, camillas y cochecitos de niños, la firma de neumáticos desmontables necesitaba un golpe de efecto que pusiera las cubiertas de caucho a la cabeza de las necesidades de la incipiente industria automovilística.

Y el golpe de efecto llegaría cuando André y Edouard Michelin visitaron la Exposición Universal y Colonial de Lyon. El responsable del stand de Michelin buscaba una forma original para presentar los neumáticos, y no se le ocurrió otra idea que apilarlos dejando los de mayor diámetro debajo y otros menores, en la parte superior. Fue entonces cuando Edouard Michelin le dijo a su hermano:

“Si tuviera brazos, parecería un muñeco”

Aquel mismo año, André Michelin recibe la visita del dibujante publicitario O’Galop. Mientras hablan, Michelin ve un esbozo de una especie de Rey Gambrinus, a cuya leyenda se atribuye la invención de la cerveza. La escena muestra al personaje alzando una jarra y exclamando:

“Nunc est bibendum”

Es decir, “ahora hay que beber”, una cita que tiene su origen en una oda de Horacio en la que el poeta atribuye estas palabras a Marco Antonio, quien las pronunció al ser derrotado en la batalla naval de Accio, en Grecia, hacia el año 31 antes de Cristo. Casi 1900 años más tarde, André Michelin casa en su mente las tres frases y encuentra la fórmula: añadiendo brazos a la pila de neumáticos, es fácil imaginar al muñeco brindando con una copa repleta de clavos y cristales rotos, porque a fin de cuentas el neumático se traga cualquier obstáculo.

nunc est bibendum

En abril de 1898 el primer cartel de la nueva imagen de Michelin ve la luz (esta reproducción que ves es de unos años más tarde) y la cita “nunc est bibendum” se presenta como sinónimo de “a su salud, el neumático Michelin se bebe el obstáculo”.

Falta darle un nombre oficial a la peculiar mascota, que comienza a hacerse popular. El público queda impresionado con la copa llena de clavos y cristales, así que se refieren a Michelin como “el neumático tragador de obstáculos” y a su muñeco lo llaman “el borracho de la carretera”. Algo más fino será el corredor Léon Théry cuando en la carrera París-Amsterdam-París vea llegar a André Michelin, a quien recibe gritando: “¡Ahí viene Bibendum!”. Y con Bibendum se quedó.

2 comentarios to “El borracho de la carretera”

  1. madre de Helena escribió

    Supongo que hoy no podrían hacer una campaña así.
    Gracias por contarnos estas historias.
    Flor, madre de Helena.

  2. Blog seo escribió

    Curiosa historia, y contradictoria al mismo tiempo aunque proceda de otra época. Hoy en día como está el tema de los conductores ebrios, no sería una campaña adecuada.

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