Como sabes, en materia de circulación tratamos a menudo de la velocidad. Hablamos de velocidad genérica, de velocidad máxima, de velocidad mínima, también de velocidad adecuada, inadecuada, moderada, excesiva y de exceso de velocidad sobre los límites que se establecen para cada vía.

No es una casualidad. La velocidad es uno de los factores de riesgo que más incide en la siniestralidad al volante. Y eso es entre otras razones porque aumentando la velocidad disminuimos el margen de maniobra que nos concede el tiempo de que disponemos ante cada situación.
Son cosas de la fórmula aquella que aprendimos con doce años y que decía algo así como v=e/t, que quiere decir tanto como que para desplazarnos una misma distancia frente a un obstáculo, a mayor velocidad menos tiempo nos queda para reaccionar y detener el vehículo.
Si le damos la vuelta a la fórmula y hablamos de t=e/v, podemos decir lisa y llanamente que para un mismo lapso de tiempo, a mayor velocidad tendremos una mayor distancia recorrida. Y esto tiene su interés cuando hablamos de distancias de detención. Más que nada, porque cuanto mayor sea la velocidad que llevemos con nuestro vehículo, más espacio necesitaremos para detenernos.
Una de las cosas que más me ha llamado siempre la atención del asunto de la velocidad es que cuando tratamos sobre circulación nos referimos a Km/h, mientras que la notación científica se refiere a m/s. ¿Una chorrada? Claro, ya me conoces. Soy especialista en buscar los tres pies al gato. Sin embargo, esta mañana me ha venido a la cabeza esa tontería mientras charlaba con unos compañeros de clase sobre este factor de riesgo. Hablamos de 50 Km/h, de 100 Km/h, de 120 Km/h y es fácil caer en la trampa de la abstracción.
Sí, porque, ¿qué es un Km/h? No vale contestar que es la velocidad a la que se recorre la distancia de un kilómetro en una hora, que eso ya lo sabemos. Me refiero a la concreción de esa expresión. Si yo de repente te comento que por una callejuela llevas una velocidad de 50 Km/h, ¿sabrías concretar esa magnitud en tu entorno más próximo? Difícilmente, porque 50 Km es una distancia considerable, de modo que no se puede aplicar a una distancia de detención, por ejemplo. Si en cambio te hablo de una velocidad de 14 m/s, quizá te sea más fácil visualizar qué distancia recorres en una mínima fracción de tiempo. Y en ambos casos, hablemos de 50 Km/h o de 14 m/s, nos referimos a un mismo valor.
Ese es el recurso que empleamos cuando hablamos de este factor de riesgo. Se trata de pasar de algo intangible como los Km/h a algo más plástico como los m/s. Hablar de 100Km/h no da una referencia concreta de nada. Si hablamos de 28 m/s, resulta más fácil pensar que en un solo segundo recorremos una distancia equivalente a siete coches puestos uno detrás de otro. Ocho coches si la velocidad es la máxima establecida para autopistas y autovías, esto es 33 m/s.
De hecho, plantear las velocidades en notación kilométrica únicamente sirve para calcular largas distancias. Es aquello de “si voy a 120 Km/h y me quedan 60 Km hasta mi destino, es de lógica pensar que me llevará una media hora completar mi recorrido”. Sin embargo, la realidad nos dice que ese cálculo no siempre es correcto, ya que otros factores como la densidad del tráfico o las condiciones meteorológicas nos llevarán a modificar nuestra velocidad, de forma que al final echaremos más de 30 minutos. Por otra parte, plantear nuestra ruta en términos de hora de llegada sólo nos puede conducir al nerviosismo cuando la realidad se empeñe en hacernos bajar el ritmo, y esto es incompatible con una conducción tranquila y segura.
Por contra, expresar las velocidades en notación de m/s permitiría que en todo momento el conductor fuera consciente de la distancia que recorrería su vehículo en cada segundo. Me juego algo a que alguno optaría por retirar un poco el pie del acelerador. Hablar en términos de metros y segundos sería una apuesta por la seguridad ya desde la forma de las cosas.
Y sí, el gato no tiene tres pies, pero mientras se los buscábamos hemos pasado el rato sin hacerle daño a nadie. ¿Ves qué bien?


Toda la razón del mundo. De hecho, acabo de darme cuenta de que 33m/s es una barbaridad. Toda una manzana de casas.
Pues de eso se trata.
Hola. Como verás, estoy dando un repasito por todo el blog XD.
Bueno, a lo que voy. Como todo en este mundo (o al menos la mayría de las cosas), la velocidad es relativa. Efectivamente, la plasticidad del metro/segundo es tal que compite de tú a tú con las obras de Christian Pielhoff.
Cierto es que 120 km/h equivalen a 33m/s. “¡Toda una manzana de casas!” dice Aronnax. Y efectivamente sería una verdadera animalada circular a esa velocidad donde pudiésemos ver pasando una manzana de casas cada segundo, es decir, en una ciudad. Pero esa velocidad la llevamos en una via destinada a tal efecto. Extrapolando un poco (y exagerando, no nos engañemos), un avión supersónico, a mach1 “circula” a 340 m/s (¡Diez manzanas de casas! -diría Aronnax-), y eso, hasta en la mejor autopista, es una burrada. Con esto quiero decir que, a pesar de que 33 m/s es mucho, todo depende de con qué lo comparemos. Hace poco más de 100 años, 25 km/h era una velocidad endiablada que el cuerpo humano no soportaría…
Salu2
sob
El problema viene cuando uno se dedica a circular a 33m/s mientras se bebe una cocacola al volante, por ejemplo.
¡Buf! Creo que eso es sacar los pies del tiesto. A 20 km/h (aprox. 6 m/s), ir leyendo el periódico (y es cierto que hay quien lo hace) me parece una aberración digna de, al menos, un capón debajo del pelo. Como siempre, todo es relativo, y si andamos con supuestos nunca llegaremos a algún sitio. Si circulamos a 90 km/h (aprox. 25 m/s) y nos damos la vuelta porque el niño ha vomitado… pues eso. Si circulamos a 10 km/h con una grúa de 60 toneladas, nos dan ganas de estornudar, y lo hacemos con tal violencia que nos damos con la cabeza en el volante y nos deja semiinconscientes, pues que Dios pille confesado a quien esté delante de la grúa.
Quiero decir que los accidentes se llaman así porque son eso, accidentes. Cierto es que en esa lotería hay quien compra todos los números, pero todos, cuando salimos con un volante entre las manos llevamos alguna papeleta. Y ojo, pese a quien pese, nadie está libre de sufrir un accidente (por triste que sea, es así) independientemente de la velocidad que lleve. El que lleva la rosca es el encargado de velar por evitarlo en la medida de lo posible, pero siempre hay supuestos que no pueden ser presupuestos.
Salu2
sob
De ahí parte el error de concepto que tenemos todos. No hay accidente que no sea evitable, digan lo que digan. Si tenemos los tres factores (vehículo, via y conductor) siempre podrá imputársele la culpa a alguno de ellos. Los accidentes no son nunca fortuitos. Si no somos capaces de acabar con esa teoría seguirán ocurriendo por dejadez y por ese sentimiento de “mañana me puede pasar a mí”.
¿Cuantas veces he oído: se estrelló por la niebla y la lluvia? No, perdón. Se estrelló porque habiendo niebla y lloviendo a mares se puso a conducir a 110km/h y cataplof. Evidentemente que la lluvia y la niebla tienen parte de culpa, pero a esa parte hay que sumarle la del conductor. Seguramente si el conductor hubiera bajado su velocidad, si el conductor hubiera revisado antes de salir a donde fuera el estado de sus neumáticos y suspensiones, si hubiera previsto que es un trazado de muchas curvas y poca visbilidad rodeado de árboles que harán más resbaladizo el paso… en fin.
O puestos al ejemplo que puso Josep al final, el de la coca-cola: si no hubiera estado bebiendo una botellita de coca-cola seguramente no hubiera perdido atención visual de la vía, y su mano iría en el volante (si iba en la palanquita o en los huevos estamos en las mismas que si iba en la coca-cola) y hubiera podido reaccionar más rápidamente esquiar el golpe o al menos controlar el automóvil…. siempre, todos los accidentes, son un cúmulo de cosas que se debieron hacer y no se hicieron o no se debieron hacer y se hicieron. A veces pasa que el culpable es otro (ejemplo típico: toque en una rotonda) y sabemos, aunque no lo queramos reconocer por orgullo, que de haber estado más atentos, mirando bien por los espejos y anticipándonos a la trayectoria del otro, aunque sea su culpa, podríamos haber frenado o habernos desplazado a tiempo de librarnos del toque.
euskanbria, no puedo por menos que darte la razón: “todos los accidentes son evitables”. Si, efectivamente, hace un día de perros, con niebla, bajas temperaturas… no salimos de casa, y así evitamos el accidente. Por que por lo que leo, al final, la culpa SIEMPRE la tiene el conductor. Para ti no hay causas fortuitas. Si a pesar de todos lo que estoy seguro que tú haces antes de afrontar cualquier desplazamiento, resulta que hay un vidrio roto en la via y lo pisas POR QUE NO LO VES DEBIDO A LA NIEBLA, y revientas un neumático y te vas fuera, la culpa sigue siendo del conductor porque… ¿por qué?… joder, no encuentro un por qué.
De esos que dices en la rotonda, estoy seguro de que afortunadamente TODOS evitamos muchos todos los días, pero hay un límite donde no puedes mirar, donde los sentidos no dan para más, donde un despiste es humano (todos tenemos algún despiste en algún momento, ¿no?) y es AHÍ donde se produce el accidente.
De verdad que me repatea que siempre la culpa sea del conductor, y no sólo eso, si no que es del conductor que corre. Así, en general, da igual que vaya a 134 que a 210. Si se pasa del límite es un locosuicidaasesinoirreponsablesindosdedosdefrente. Y da igual que la pista esté vacía o que haya un huevo de coches. Por que el que corre, corre siempre y sin miramientos hacia nadie. Por que el que corre siempre es “ese descerebrado que me da luces para que me aparte” Ayer escribí en un blog una anécdota, que es más que eso un día a día. Me ocurre con cierta frecuencia que, en autovía, voy a 120-130, velocidad perfectamente legal, por el carril izquierdo, ya que voy rebasando a x vehículos. Y llega el perfecto conductor y sale a 110 a adelantar. Está en su derecho, por supuesto, siempre y cuando no me haga a mi variar mi velocidad o mi trayectoria. Y lo hace, y tengo que frenar. Le doy una ráfaga corta de advertencia, como diciendo: “Joder, tú, tas pasao un pelo, ¿no? La próxima vez mira por el retro” Y el perfecto conductor, que no me ha visto venir (por eso ha salido, claro) cuando ve la ráfaga piensa: “¡Otro puto loco que viene “follao” y quiere pasar!¡Claro, así hay accidentes!” Como punto de vista da que pensar, ¿no? Juro que me ocurre, y no voy “follao” como algunos piensan, pero cuando el perfecto conductor se aparta (no meto prisas, me espero pacientemente) y le rebaso, en más de una ocasión va despotricando y gesticulando (eso sí que puede provocar un accidente) o me enseña un dedo que advierto de soslayo al llegar a su ventanilla. Bonito, ¿no? Y resulta que ese perfecto conductor es el que en un cierto porcentaje anda luego de foro en foro diciendo que conduce de la leche por que nunca pasa de lo legal, cosa que es mentira en bastantes casos.
Con esto, euskanbria, no te estoy diciendo nada personal, pero párate a pensar un poco si llevo acaso un poco de razón.
Salu2
sob
Por cierto, y a colación del que me sale a 110, quiero pensar que no me ha visto, por que si es de los de “que se joda y frene” (que los hay también, pero yo soy muy bien pensado), entonces pasa de ser un perfecto conductor a ser un perfecto hijo de la Gran P_t_ (pongan Vds las vocales que faltan), que lo que hace es, efectivamente, provocar una situación de peligro de colisión. Pero el culpable siempre es del que corre, ¿no? Como además da por detrás…
Salu2
sob
Como no me gusta repetirme, dejo aquí un enlace:
Un paso adelante (a ver si es verdad)
Es obvio que el conductor es el eje de las circunstancias que envuelven a un accidente, no lo puedo ni lo quiero discutir. De ahí, a decir que el conductor SIEMPRE es el culpable hay un abismo. De ahí a decir que para un error del MOPU por tener un punto negro negrísimo sin solucionar que provoca 15 muertos al año hay 100 conductores borrachos, me parece hipocresía. Ni deben estar esos puntos negros, ni debe haber un sólo conductor ebrio. Los pasitos se dan, cortitos y lentos, pero se dan, y creo que en todos los ámbitos. No obstante, cafres los hay en todos los sitios, y pretender meter a todos los conductores que quieren ir UN POCO más deprisa en el mismo saco de los cafres me parece demagogia. Y digo quieren por que, en la mayoría de los casos es es recurso de la pataleta. Quieren (queremos) ir UN POCO más deprisa pero no lo hacemos por miedo a la multa cuendo se podría, y por que no se puede cuando no se puede, está claro.
Y creo (opinión personal) que la inmensa mayoría se rebela con el tema de la velocidad, no por locura transitoria o transtorno de personalidad al volante, si no por que la lógica se impone a la prohibición gratuíta e indiscriminada.
No abogo por la libre velocidad, ni saco el tema Alemania por que no es real (he circulado por Alemania, y eso de “sin límites” es falso), pero sí por límites acordes a la realidad de la época, para que las prohibiciones, cuando haya que ponerlas sean por algo real, y no “por que sí”. Y creo que bajaría la siniestralidad, ya ves tú… Estoy harto de ir por carreteras secundarias, encontrarme una prohición de 40 en una curva, y luego no haber peligro que justifique ese frenazo (al menos aparentemente) Eso sí, por ahí mismo en mi primer coche (un seat 124), a 45 me habría ido fuera fijo.
Como siempre, el eterno debate…
Salu2
sob
No, que va Sob, no digo que siempre la culpa sea del conductor. Pero sí en un 90% de los casos la culpa es nuestra. La vía influye apenas un 4 o un 5% y en general es muy raro que influya en nuestra seguridad. Me explico: la vía puede estar como una auténtica mierda. ¿Si me salgo por encontrar un bache que me haga perder contacto es culpa de la vía? En parte, sí. Por otro lado seguro que la vía estaba hecha una puta mierda y yo iba a 80km/h… total, si el bache es culpa de la vía.
Te pondré un ejemplo clarísimo: en Barakaldo, un pueblo de Bizkaia existe una nueva avenida -bueno, ya lleva algunos meses- y en ella hay numerosos semáforos. Se encuentra a las afueras de la ciudad, junto al río y es una vía de paso habitual para desplazarme a la autoescuela, la filatelia… etc.
Uno de esos semáforos está siempre en verde salvo que algún peatón pulse los conocidos botones de reclamo. Pero yo siempre que voy a pasar me quedo prácticamente parado, vaya sólo o con alumnos, aguantando los pitidos del resto de conductores. ¿Por qué casi me detengo? Porque a la altura de donde está, lo que yo supongo, será el cableado del semáforo se formó al poco tiempo de la obra un badén enorme que ha provocado que más de un coche que iba a los 80km/h que marca la circunvalación haya quedado de recuerdo en el río. Claro, la gente se queja… pipipiiii, cabrón, hijo puta, mirate la vista, vuelve a la autoescuela, vaya profesor… y después, cuando intentan acelerar para pasarte y se comen el badén y van dando tumbos un rato se paran acojonados y te miran con carita de corderito degollado.
Ahí la culpa la tiene la vía, evidentemente. No está señalizada, no está suficientemente inluminada y para colmo está limitada, pese a estar en ciudad, a 80km/h. Pero no me sirve que uno se meta la galleta y diga que la culpa es exclusiva de la vía. Vale que te dejen ese margen, pero bueno, uno puede circular a 40 o 50… vigilandolo todo y evitando sobresaltos.
También el caso que tu comentas es correcto. Por muy mal que lo venga haciendo el de la izquierda (me refiero que por mucho que vaya a 150km/h) no nos da permiso para comportarnos igual de mal. Nos esperamos y luego salimos y adelantamos a la velocidad que deseemos, siempre que no entorpezcamos la circulación. Saltarnos la normativa porque el otro se la salta es peor que saltárnosla por decisión propia. Creo yo, vamos.
Hola.
¿Ves?, si en el fondo casi pensamos igual
No es una ironía, ¿eh?
Voy a comentar un experimento que estoy haciendo. Lo pongo aquí, y aunque sé que no es su sitio, tampoco sé de cierto dónde ponerlo, así que, por favor, Josep, si crees que es interesante, cuélgalo donde proceda, y si no… bueno, pues tú mismo, haz lo que creas.
Llevo una semana ya respetando a rajatabla todas las normas y límites, aplicando la lógica, por supuesto, pero siempre sin pasarme ni un pelo. Y me estoy dando cuenta de que, con respecto al resto de usuarios de la vía, es poco menos que írsela jugando cada 100 metros.
Hago diariamente Madrid-Collado Villalba por la mañana, y viceversa por la tarde. Hago casi nada de circulación urbana, y el resto es autovía. Circulo a menos de 90 por la M-30 y a menos de 70 por los túneles. Bueno, por las mañanas circulo a menos de 20 por los túneles XD. Más exactamente, me peleo a 20 con la mayoría de los que hacen “zapping carrilero”. Voy por mi derecha salvo en los adelantamientos o si el otro carril es el más adecuado a mi destino. Hasta aquí todo correcto, y salvo algún vándalo, muy “conducible” todo. Ahora viene lo gordo. Llego a la incorporación de la Cª de Castilla a la A-6; Si hago un carril de aceleración como es debido, o sea, adecuando mi velocidad a la del los que vienen por la A-6, me como al de delante, si dejo distancia para poder acelerar, se me meten tantos de los que quieren salirse de la A-6 (es carril común de aceleración y deceleración) que no me dejan acelerar. ¿Solución? Hay dos:
1ª Acelerar lo que se puede, y en cuanto hay 5 metros libres, volantazo.
2ª Quedarme a vivir en el carril de aceleración.
Obviamente me decanto por la primera.
Llego a la curva de Las Rozas. Es una curva a derechas, relativamente jodida, bastante cerrada, y que, si te vas de frente te comes un muro de hormigón (que delimita el BUS-VAO) Vale, está limitada a 90. Y allá voy yo a 90, la paso limpiamente, y me espero a ver la señal que me permita ir otra vez a 120. Vaya, no está. Claro, este tramo es peligroso, por que hay curva y contracurva, no hay arcenes, y la via discurre entre dos muros. Quitaron los arcenes cuando hicieron tres carriles de los dos que había. Continuamos a 90. Subida en recta… y no hay señal ninguna. Llano en recta… y sigue sin haber señales. ¿Se les habrá olvidado o me he saltado algo de la normativa? Gran duda que me asalta durante ¡8 km! Recto, cinco carriles en algunos sitios, y cuatro en el resto, y ni una sola señal de 120 ni de fin de prohibiciones. Todo Dios con el pie de plomo. Teóricamente, sigo limitado a 90, ¿no? Y, los que se van incorporando desde otras vías, ¿cómo saben la limitación si no pone nada y la A-6 viene limitada desde Las Rozas? (Esto me corroe, de verdad. Peazo de duda la mia)
En fin, subiremos la cuesta del Casino Gran Madrid a… ¡EH!, ¡UNA SEÑAL DE 120!: Pues a 120 se ha dicho. Camiones, furgonetas, gente con “poco motor”, OK suavito y con cabeza, que esta subida parece una bajada. La peña le arrea al coche aquí que da gusto .No entiendo el por qué, pero los hay que suben a 180 y más. Debe ser que cuanto más deprisa sube el coche, más largo tienen el rabo. Arriba de la cuesta te recomiendan 80, pero sigue la limitación genérica, y todo por un Zig-Zag de nada. Y luego viene la curva de Parquelagos. Gozosa, amplia, buen asfalto, bien peraltada, cuatro carriles y dos arcenes como Dios manda, sin recomendación de velocidad… y limitada a 100 (cuando menos curioso que en el Zig-Zag recomienden ¡80! y no limiten, y ésta, que va de lujo, que casi no hay que girar el volante la limiten a 100 y no recomienden. Estoy de acuerdo que, vista desde arriba (hace bajada y subida) acojona, pero es gozosa de coger. Ahora lo más cachondo: Sin peligro aparente alguno, puesto que volvemos a las rectas, no hay señal alguna que devuelva la limitación a 120 hasta pasados otros 4 km (aprox.), que hay una incorporación, y ya hay señal.
Y llega lo mejor, la deceleración. Llego a un tramo de autovía limitado a 90. Sí señores, a 90. Cuatro carriles, buena visibilidad, una salida (la que yo cojo) con carril de deceleración independiente, ninguna incorporación… ¡y a 90! Bueno, yo ya me he salido… me la pela. 30 metros, límite 70. 20 metros más, límite 40. Y la curva… (mala, malísima, de las que parece que no, pero se cierra como una novicia)… la curva, decía, 50 metros más allá. O sea, mamones del MOPU, ¿me hacéis frenar de 90 a 40 en 50 metros para ir luego otros 50 metros a 40? Eso es una cabronada, creo yo. ¿No es más lógico poner una señal de curva peligrosa y más adelante la limitación?
Si interesa la vuelta (que es mejor, por que vuelvo de noche) os la cuento en otro post.
Salu2
sob
Está bien el comentario, sob. Entre otras cosas, porque esta tarde, conduciendo yo el coche de la autoescuela, me he encontrado con una situación parecida a la primera que planteas (no tan heavy, claro). El caso es que me he tirado nosécuántos kilómetros a 60 Km/h en una carretera de 100. “Ah, pero es que no había señal que contradijera la limitación específica a 60″, he dicho yo cuando me han marcado el error. Conclusión a la que hemos llegado entre todos: la vía está mal señalizada, pero en todo momento has de adaptar tu velocidad a las circunstancias del tráfico. Similar al caso que se daría, por ejemplo, cuando encontramos una señal de limitación de velocidad por obras abandonada a su suerte.
Sobre las deceleraciones meteóricas, nada que decir. Tienes toda la razón. Se trata de un peligro que no está bien avisado. En lo que no te doy la razón (una de cal y una de arena) es en lo de la limitación de 90 en una autovía con cuatro carriles y el resto de ejemplos afines. No me corresponde a mí juzgar la idoneidad de las limitaciones. El que esté interesado en eso, que se meta a hacer carreteras, que en Fomento tienen unos programas muy chulos para decidir cómo se limitan las vías.
A pesar de esto último, creo que estos casos deberían ser objeto de revisión específica por una comisión conjunta de los ministerios de Interior y Fomento, sobre todo los que se refieren a limitaciones “cojas”, que empiezan pero no acaban. El resto lo dejo para la gente de Fomento, que para eso han estudiado.
Para acabar, sobre lo del carril de aceleración, nada que objetar. Tráfico denso, ¿no? Pues te adaptas correctamente utilizando la opción 1.
Ah, y espero que eso de respetar las normas durante una semana sirva como base para algo más. Si de aquí a un mes me dices que continúas en la misma línea, seré feliz.
Hola.
He hecho un poco de “trampa”. Me explico:
Sé perfectamente el por qué de la limitación a 90 que comento al final.
En este tramo, primero hicieron la autovía, y luego, más adelante, remozaron el puente que la cruza por encima. Limitaron la autovía a 90 debido a que las obras iban a durar mucho, y había posibilidad de caida de cuerpos extraños. Tras casi dos años de obra en el puente, simplemente han “pasado” de quitar las señales. No tienen fondo amarillo, pero las pusieron por eso.
Bueno, mañana, si eso, pues eso, comento la vuelta (menos extensa, vale) que tiene unas cuantas perlas también.
Sobre lo de conducir así, sinceramente, no sé lo que me durará, y tiene su explicación: soy persona de conducción “intuitiva”. No pienso si está oscureciendo, simplemente pongo las luces; no miro (bueno, desde hace una semana sí) el velocímetro cada dos por tres, soy plenamente consciente de la velocidad por el ruido del motor, el entorno… esas cosas. Antes de que uno se me cruce le veo venir…
Lo dicho, mañana más.
Salu2
sob
¡Oooooooooooops!
Acabo de captar una cierta incongruencia: Me das una de cal y otra de arena, al decirme que quién es nadie para juzgar las limitaciones, y sin embargo, en el párrafo anterior, llegáis a la conclusión de que la vía está mal señalizada. ¿Por qué? ¿No puede haber algún motivo por el que continúe la limitación a 60?
Las de obras son caso aparte. En la Cª de Castilla hay una limitación a 40 por obras, estrechamiento por obras, peligro por salida de camiones… y hace 8 meses que acabaron las obras. Menos mal (aquí sí) que 500 m más adelante hay una de fin de prohibiciones con fondo amarillo.
Caso aparte son las que hay al entrar en los túneles de la “Calle 30″ Hay 6 señales 6 (como en los carteles de toros) de arriba abajo. ¿Realmente se creen que a alguien le da tiempo a leerlas todas a la primera? ¡Joder, que vas a 90 (25 m/s), y no debes apartar la vista 2 segundos para mirar las señales! Menos mal que el ojo experto “desecha” inconscientemente las que no hacen falta, que si no…
Salu2
sob
Tienes toda la razón con lo de la incongruencia. Yo pensé lo mismo cuando hablábamos del tema.
Por cierto, que el ejemplo que puse es erróneo. Hoy he visto que existe una señal de fin de prohibiciones que ayer no vi adecuadamente. Gases del oficio, me temo.
[...] Como bien apuntó Josep Camós en un post anterior, más que pensar en 100 Km/h hay que pensar en 27,77 metros por segundo, y que a 120 Km/h son 33,33 metros por segundo. Hay gente que por 6 miserables metros ha muerto, no hay que tomárselo a broma. Las matemáticas en estos asuntos son tan frías como el nitrógeno líquido. [...]