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Los otros 600

Publicado por Josep Camós en 11/12/2007

En la década de los 60 y a rebufo del Seat 600 se crearon en España algunos modelos transformados que tuvieron en el popular utilitario su base técnica. Algunas de estas máquinas fueron la Siata Minivan, la Siata Fomichetta y el Seat 800.

Siata

A pesar de que en aquella época había una fuerte demanda de vehículos comerciales, Seat no se planteó jamás crear furgonetas desde cero, sino que prefirió apoyar algunos proyectos externos que aprovecharan los componentes básicos de sus modelos de turismo para transformar los utilitarios en vehículos de carga.

Formichetta

La forma de modificar estos vehículos era algo curiosa. En el caso de la Formichetta, por ejemplo, la firma Siata Española, radicada en Tarragona, recibía de la factoría de Seat en la Zona Franca de Barcelona una base del Seat 600 sin asiento ni portón trasero. Una vez en Tarragona, tras un viaje de 100 Km, los operarios montaban la carrocería del vehículo comercial sobre el chasis del utilitario.

En el caso del Seat 800, el camino era algo más complejo. Los 600 se trasladaban de la Zona Franca de Barcelona a los talleres Costa, en Terrassa, a unos 40 Km de la factoría de automóviles. Allí los trabajadores cortaban el monocasco del vehículo, alargaban en 18 cm los bajos y el techo a la vez que rehacían la parte posterior del habitáculo para colocar las dos puertas adicionales que caracterizaban a este modelo de la marca. Una vez hecho esto, el 800 viajaba de nuevo a la Zona Franca de Barcelona para que los operarios de Seat le colocaran el motor y acabaran el trabajo de ensamblaje.

Todos los vehículos compartían chasis y componentes. El motor que servía para un utilitario se utilizaba para una furgoneta. La suspensión, las ruedas, los frenos, todos los sistemas que habían sido dimensionados pensando en un vehículo de turismo ocasional se convertían de repente en partes de un vehículo de carga destinado a un uso intensivo. La necesidad de movilizar la Economía impulsó estos proyectos.

Para acabar este ligero repaso, aquí puedes ver una Siata de segunda generación en movimiento. Este es un anuncio de principios de los 70, cuando la firma fue absorbida por Motor Ibérica y la furgoneta pasó a comercializarse bajo la marca Ebro:

3 comentarios para “Los otros 600”

  1. sob escribió

    Pues yo siempre había creído que la Siata derivaba del 850. Erróneamente, según veo.
    Por otra parte, me acuerdo muy bien de la Siata (incluso llegué a “mover” una por el campo), lo que me hace reflexionar sobre lo usadito que estoy XD XD.
    Otro de los iconos del transporte en aquellos años fue la DKV, que, no sé la razón, luego pasó a ser la “Merche” (Mercedes Benz nosequé modelo)
    En fin, cuando los viajes eran aventuras (añoranza y lagrimita -snif-)
    Recuerdo perfectamente ir en el 600 de mi padre, con él al volante, y mi madre, mi abuela y mi hermano, el equipaje y herramientas para cambiar correas, bueno, la correa, y tragarnos los 400 kilómetros a Benidorm… en 10 horas en el mejor de los casos.
    Venga, ya lo dejo, que mojo el teclado XD XD
    Salu2
    sob

  2. Josep Camós escribió

    No vas desencaminado con lo del 850, sob.

    La primera Siata Minivan derivó del Seat 600. En 1972, Siata Española tuvo problemas económicos y acabó en manos de Motor Ibérica. Así nació la Siata 40 (la del anuncio) bajo la marca comercial Ebro. Dos años más tarde, en 1974, Motor Ibérica presentó la Ebro Siata S-50, que se carrozó (entonces sí) sobre el bastidor y con el motor del Seat 850. Y un año más tarde, en 1975, pasó a montarse a partir del chasis y motor del Seat 133. En 1976 apareció la Siata Avia 500, derivada del Seat 133, y se fabricó hasta 1980.

    Mis recuerdos están relacionados con el Seat 800 que tuvo mi abuelo para ir de casa a su huerto y poco más. De todas formas, tampoco lo disfruté como para ir explicando viajes de aventura a bordo de un bicho así. Yo sólo hice trayectos cortos, pero me llamaba la atención que no fuera un 600 típico, sino una especie de 600 con cuatro puertas.

  3. madre de Helena escribió

    Pues mi primer coche no fue un “600″, ya no se fabricaban. Fue un “133″.
    Pero ya no tenía el encanto del 600.
    Aunque a mí lo que verdaderamente me gustaba era un escarabajo o cucaracha que le llamaba yo.
    Este 133, lo pagué enterito con un premio del gordo de la loteria del año 1973.
    Pagué el coche, el seguro y creo que me quedó algo para unas cañas.
    Sí, me tocó el gordo ese año y además era regalada, para que digan que la loteria regalada no toca.
    Siempre he tenido mucha suerte. A mí me toca todo. Hasta perder a mi hija.
    Flor, madre de Helena.

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