José Luis, atropellado por una furgoneta
Posted by Josep Camós en 20/01/2008
Y me pasa un sms José Luis, el conductor novel, para comentarme que el viernes tuvo a bien atropellarlo el conductor de una furgoneta. José Luis está bien, aunque su pierna no tanto. La tiene rota y a la espera de cirugía. Tendrán que ponerle un clavo. Supongo que de todo esto dará cuenta el involuntario protagonista de la historia en su blog cuando tenga tiempo, pero me ha parecido de justicia dedicarle unas líneas a su caso, aunque hoy sea domingo y yo normalmente no publique nada en este día de la semana.
Quizá una de las cosas que más cuesta hacerle entender a un alumno es que cuanto más rápido circula menos tiempo le queda para reaccionar. Mira que es fácil. En mis tiempos se aprendía en 7º de EGB. Ahora no sé por dónde va la cosa, pero espero que igualmente la expliquen en los institutos antes de que la gente llegue a la Universidad.

Es así de sencillo: la velocidad es igual al espacio que se recorre entre el tiempo que se tarda en recorrerlo.
Leyendo eso vemos dos detalles en los que fijar la mirada. El primero es que, hasta hoy, el espacio o distancia que nos queda hasta un obstáculo es constante. Por eso, por mucho que recemos o lloremos, nada va a hacer que eso que hay delante nuestro esté a más metros de los que está.
Al contrario, las otras dos magnitudes son inversamente proporcionales: cuando aumenta una, disminuye la otra. Si uno ve que no tiene tiempo de reaccionar es porque el tiempo de que dispone es muy limitado. ¿Cómo aumentarlo? Disminuyendo la otra parte de la ecuación: la velocidad.
¿De perogrullo? Sí. Y sin embargo, la gente aprende a ignorarlo con una facilidad sorprendente. “Es que no lo he visto”, “es que no he llegado a tiempo”, “es que he girado pero ya era tarde”, son frases que acompañan a quienes creen que dominan la velocidad de su vehículo cuando es la velocidad de su vehículo la que los domina a ellos. Y no estoy hablando de grandes velocidades, de esas que quedan resultonas en un titular. Qué va. Son velocidades ligeramente excesivas, pero excesivas al fin y al cabo.
¿Y cómo casa todo esto con lo de José Luis? Pues porque, sin haber estado ahí y sin que José Luis me haya explicado cómo sucedió, no temo a equivocarme cuando digo que al conductor que lo atropelló seguramente le faltó tiempo para reaccionar. En otras palabras, le sobró velocidad. Y eso es así incluso aunque José Luis hubiera irrumpido en la calzada de repente. Que, conociéndole, sé que no pudo ser ese el caso porque es un tipo muy prudente. Ya le he deseado una pronta y feliz recuperación.

lcanasdiaz escribió
Vaya, hace unas semanas estuve ojeando su blog con novata curiosidad. Ánimo en la recuperación Jose Luis!
sob escribió
Lamento el accidente. Espero que se recupere bien y lo antes posible.
Sobre la ecuación, nada que objetar. Es obvio que todos estamos bajo las leyes de la física, pero casi nadie se da cuenta de ello en casi ninguna circunstancia.
Salu2
sob
Alfredo escribió
Vaya p*t*d* para José Luis. Esperemos que se recupere bien y que no pase nada.
Mira, hoy mismo he estado a punto de ver un atropello en directo. Un “listo” venía demasiado rápido para frenar en un semáforo – que ya estaba en rojo para él y verde para los peatones – y casi se lleva por delante a un chaval que cruzaba delante de mí. Esta vez el “listo” tuvo reflejos, dio un volantazo en el último momento y no ha habido que lamentar desgracias, pero… nunca se sabe.
madre de Helena escribió
¡Cuánto lo siento!
Besitos.
José LUis escribió
Muchas gracias por éste post, Josep. Es un detalle muy bonito por tú parte que el mismo día que te aviso lo publiques.
Gracias a todos por vuestros comentarios. Me han emocionado muchísimo cuando he vuelto a casa y he podido leerlos.
El atropello fue en una calle con tres carriles de bajada y dos de subida. Cruzabamos los tres de bajada (iba con una compi del trabajo). En los dos primeros había coches parados, en el tercero ninguno.
Al llegar al tercero apareció un conductor que no debía saber que allí había un paso de peatones (semáforos en ambar y tal) y se me llevó por delante. Y yo me llevé a mi compañera. Yo una pierna rota, ella contusiones y moratones (luego salieron más cosas).
Lo dicho, muchas gracias a todos, en especial a tí, Josep. Es agradable, muy agradable, volver a estar por aquí.
Aun tardaré un tiempo en ponerme al día, porque no aguanto sentado mucho tiempo (la espalda me da la lata).
Josep Camós escribió
De nada, hombre. Recupérate pronto y bien.
Aitor Álvarez escribió
Yo nunca me entero de nada a tiempo…. ¡que te recuperes!