curvas rectas

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¡Pomp! Hostia por detrás

Publicado por Josep Camós en 20/02/2008

En estas que llegamos a una rotonda enorme, de esas que normalmente van bastante cargadas pero que en estos momentos está casi desierta. Mi alumno Matías deja pasar un camión y al querer incorporarse, cala el coche de repente. Cosas del embrague.

Rotonda

¡Clonc! El coche se para. Mientras me inclino para arrancarlo y le digo a Matías aquello de “bueno, no pasa nad…” oigo y siento un golpetazo en la parte posterior del coche.

Pomp
Mierda. La tía que nos seguía nos ha dado.

Le digo a Matías que no se preocupe, cojo pedales y volante, llevo el coche al arcén de la rotonda, pongo luces de emergencia y salgo a ver el asunto.

La mujer que nos ha dado el golpe camina hacia mí excusándose:

Es que pensaba que tirabais. Como he visto la rotonda vacía…

Cágate, lorito. Lo que hay que oír. Como yo preveo que pasarás, tiro millas y salto por encima tuyo si es necesario.

Noto cómo mis palabras salen llenas de asco: “pero habrá que dejar un poco de distancia con el de delante, vamos, digo yo. ¿O es que no lo puede calar?”

La mujer no responde. ¿Qué va a decir? Observo los daños. Nada. Apenas unas rascadas en el parachoques trasero. Decido pasar de todo y tras espetarle a la señora que vaya con cuidado nos largamos. Luego mi jefa me dirá de muy buenas maneras que nanai, que si me dan un viaje por tonto que sea haga un parte y que pague la culpable del golpe. Que si llega a pasarle a ella se la come con patatas, que para esas cosas tiene muy una mala leche. Bueno, culpa mía por decidir sobre un coche que no es mío. Tiene razón. Por otra parte, me comenta que ese tipo de situaciones son de aquellas en las que uno no puede hacer nada por mucho doble mando que tenga. Mala suerte, pues.

Mientras nos vamos del lugar del choque, Matías me pregunta si ha sido por su culpa. Pobrecico…

———-

Notas:

1. “Todo conductor de un vehículo que circule detrás de otro deberá dejar entre ambos un espacio libre que le permita detenerse, en caso de frenado brusco, sin colisionar con él” (Artículo 54 del RGC).

2. Un coche con una “L” blanca sobre fondo azul (o rojo, si es que hay alguien suficientemente osado) es un coche en el que va una persona que no tiene ni idea de lo que lleva entre manos y otra persona que se esfuerza en ayudar a la primera mientras lidia con el tráfico en las más variopintas situaciones. Yo de ti no me pegaría jamás a uno de esos coches, por lo que pueda pasar.

6 comentarios para “¡Pomp! Hostia por detrás”

  1. Manel escribió

    Dejar la distancia adecuada… es la asignatura pendiente de tantos conductores…

    El mismo que te habla perdió la “virginidad” siendo víctima de una colisión trasera en dos ocasiones, producto de una velocidad escesiva, una distancia insuficiente y una falta de previsión de los conductores empeñados en comprobar la consistencia de mi parachoques trasero.

    Os puedo asegurar que la distancia con el vehiculo que me precede es de las cosas que más cuido en mi conducción. Porque sé de las limitaciones de mi vehículo, de la carretera y de mis propios reflejos. Ser precavido me ayuda a poder deciros, a día de hoy, que jamás he tenido un accidente.

    Lo realmente penoso es que algunos interpreten esta distancia prudencial como el espacio de cortesía que les dejo para que me adelanten…

  2. sob escribió

    Hola.
    Simplemente un par de consideraciones:
    1ª Aún llevando la distancia de seguridad, si el vehículo precedente se para en seco, y, muy importante, nada me lo señaliza (luces de freno o de emergencia), existe la posibilidad de que se lleve un toque. No es la primera vez que me ocurre, que el de delante lleva las luces de freno fundidas y por poco tenemos un disgusto.

    2ª Quizá la más importante, y que Josep ya apunta en su entrada; Cuando ves circulando un coche de autoescuela en prácticas, debes esperarte lo peor; es decir, que se cambie de sopetón de carril, que se cale, que pise la línea, que vaya “cienes” de metros con el intermitente puesto…, y como consecuencia de ello, se le debe dar un poco de vidilla, facilitándole las maniobras que, como conductores “expertos” prevemos que pueda realizar. Pero supongo que, como en casi cualquier circunstancia, esto también tiene que ver con la educación vial y el respeto por los demás.

    ¡Atención!¡Norma general!: Ante un vehículo en prácticas, deja espacio y tiempo para el que lo conduce. Si le pones nervioso o le “achuchas”, tardará más en hacer las cosas, y, al final, tú también perderás más tiempo (con el inherente peligro de que se descontrole y tengas un “disgusto”)

    Salu2
    sob

  3. Jaume escribió

    Pues aquí en Francia están dispuestos a zanjar por lo sano el tema del no respeto de la distancia de seguridad. O al menos a golpe de monedero, ya que los nuevos radares que crecen como champiñones estos últimos meses, además de controlar la velocidad máxima, se dedican a medir la distancia entre vehículos. Y esto, al igual que para el control de velocidad, sincronizado con los sensores de lluvia y sondas de temperatura que llevan también, gracias a los cuales te cae la foto si vas a más de 110 km/h por autopista lloviendo, o con hielo/nieve, y también si con dicho mal tiempo no has doblado la distancia de seguridad.

    A pesar de todo, me sigue pareciendo lamentable que la represión tenga que imponer la educación (lo de « la letra con sangre entra » me sonaba a tiempos pretéritos, pero ya veo que no…)

    Por si alguno prefiere gastarse los euros de las multas en prevención, hay un sistema de control adaptativo de la distancia, montado en opción en ciertos modelos de gama alta. Se trata de un regulador de velocidad acoplado a un radar de distancia. En la versión de Mercedes, el resultado es que el coche frena solo (o acelera) para mantener una distancia constante con el vehículo que le precede. La implementación de Volvo propone que sea el conductor quien actue, limitándose a emitir una alerta sonora y visual en cuanto se franquea la zona « prohibida » (distancia mínima con el vehículo precedente, calculada en función de la velocidad de ambos vehículos, condiciones de adherencia y otros parámetros).

    Y luego, hay los consabidos « mil-mil uno-mil dos » para los que tenemos menos medios.
    Así que no hay excusas.

    Un saludo

  4. José LUis escribió

    Ostras Josep !!! Lo siento mucho !!!

    Al menos no ha sido nada, un compi del trabajo le dieron por detrás y estuvo un par de meses con las cervicales dolidas.

    Y pobre alumno, es casi lo peor que te puede pasar, tener un accidente mientras aprendes.

    ¿Cuántos accidenes habrán en España porque un conductor/a “pensó….”? Seguro que muchos.

    Animo Josep.

  5. Javier Costas escribió

    Vaya, la única vez (hasta el incidente C-Crosser) que he dado a otro coche por detrás fue en una situación como la que has descrito, solo que no era un coche de autoescuela. Miré a la izquierda, nadie, di por sentado que se había ido… y ahí estaba… TOC. Nada, rasguños casi imperceptibles, mirada no-asesina y cada uno por su lado.

  6. eli escribió

    tambien hay que llevar cuidado con los coches de novatos, los que han aprobado ya, pero estan aun muy inseguros de lo que hacen

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