Malos humos durante la conducción
Posted by Josep Camós en 04/03/2008
La noticia surrealista de la semana pasada, sin duda, fue la que me hizo poner los ojos como platos al abrir el correo. Admito que el titular es amarillo como un limón, pero es lo que hay.
Conduce fumando un porro y con las niñas atrás y sin cinturón

Sucedió en Bilbao el pasado lunes. La Policía Municipal dio al conductor orden de detener el vehículo pero el interfecto continuó su camino. Lo siguieron hasta que el propio ritmo del tráfico hizo imposible que el hombre fuera más allá.
Cuentan que abrir la puerta del coche fue como viajar al Londres del siglo XIX, tal era la humareda que se respiraba en el interior del habitáculo. En la parte posterior del vehículo, las hijas del individuo, de tres y cuatro años, respiraban el aire enrarecido por el cigarro mientras viajaban sin ataduras, esto es, sin las sillas que en caso de colisión ayudan a que las niñas no acaben estampadas contra el parabrisas del vehículo o volando como Superman hasta estrellarse contra el suelo.
Tras detener al conductor, las niñas fueron entregadas a la madre.
Hay noticias que no merecen un comentario, sino un enorme silencio.

Aitor Álvarez escribió
Paisano tenía que ser… XD
Jaume escribió
Por cierto, que si algún día voy de vacaciones al Tibet, procuraré que no me caiga el de la foto como « sherpa », no vaya a ser que me « enfume » las niñas con semejante trompeta, y me las suba a la burra sin cinturón… XD
Manel escribió
Y digo yo… ¿¿¿ese hombre no debería perder todos los puntos de su carnet de paternidad???
Alfredo escribió
Bueno, creo que es más habitual de lo que parece. Hace poco me contaron una historia sobre un conocido mío, un chalado con un Porsche que suele ir bufando a 190 o más por autovía. Un Seat León se picó con él y se puso a perseguirle comiéndole el culo (yendo probablemente a unos 170/180). El “porschero” quiso pisar ligeramente el freno para asustar al del León y que pusiera más distancia de por medio, pero pisó de más. El Porsche frenó de golpe y el León se empotró contra su parte trasera. Cuando ambos pararon en el arcén, resultó que el del León viajaba con su mujer y sus hijas, dos niñas pequeñas. La mujer tenía una brecha en la frente y las dos niñas estaban histéricas perdidas…
MORALEJA: Cuánto gilipollas irresponsable suelto. Si fuera esa mujer, me divorciaría.
José escribió
Si los centros de reconocimientos médicos pudiesen verdaderamente intuir y/o prevenir estas conductas futuras ¿cuántos de nosotros estaríamos en condiciones de conducir? El grado de madurez y de responsabilidad supongo que vendrá determinado en el ADN ¿para cuándo un “super-analizador” tipo CSI?. Mientras tanto a lidiar con la ruleta rusa del día a día y a procurar no cruzarnos con semejantes psicópatas…..:)