“Pero esto el día del examen no lo haré”

16 04 2008

Llevo unos días discutiéndome con Matías. Él está convencido de que puede subir ya a examen. Yo pienso lo contrario. La tensión aumenta a medida que avanza la clase. Es él quien se encarga de estirar la cuerda. Yo me limito a aguantarla sin dejarla ir. Mientras vamos por aquí y por allá, Matías me insiste a cada momento, a cada instante. Tanto, que deja de lado lo que debería ser su inmediata prioridad para concentrarse en lo que más le importa en estos momentos.

La verdad es que Matías se pone un poco pesado. Supongo que piensa que la repetición de sus ideas llegará a hacerme cambiar de pensamiento. En estos casos, opto en primer lugar por el diálogo:

- Mira, Matías, no creo que estés preparado. Si te fijas, a cada momento tengo que echarte un cable. ¿Qué harás cuando yo no esté a tu lado?

- Hombre, ya, pero también es normal que al principio falle un poco. Todos hemos llevado la “L”, ¿no?

- No se trata de eso, Matías. Una cosa es fallar un poco y otra… no, espera, no pases. Quieto. Te intervengo.

Y al mismo tiempo que aviso de mi intervención piso freno para dejar que un trailer pase ante nosotros a toda castaña. Matías ha estado a punto de suicidarse en un ceda que no ha visto.

- ¿Lo ves, Matías? A este tipo de cosas me refiero. No estás como para subir a examen.

Y entonces me suelta esa frase que pronuncia como argumento de peso y que a mí me sienta como una patada en las gónadas:

- Hombre, pero esto el día del examen no lo haré.

Obviamente, Matías no ha entendido nada. Mea culpa, pues. Vamos a explicárselo por quincuagésima vez:

- Matías, no se trata de que el día del examen no lo hagas. Se trata de que el día del examen no lo hagas y el día siguiente, tampoco.

- Hombre, ya, pero…

- No, Matías. Si no llego a frenarte hubiéramos tenido un serio problema. ¿Qué prisa tenías?

Y entonces viene cuando le recuerdo algunas de las pautas que hay que tener en cuenta no sólo para el examen, sino para la conducción en general:

1. Sin prisas

No seas agonías. No aceleres para luego frenar de golpe. No te pegues al de delante. ¿No ves que igualmente seguirás en el mismo sitio? Ten sentido común, que no le dan un premio al que llegue primero.

No te inquietes por si tardamos más o menos en acabar la práctica, el examen o lo que sea. En las prácticas soy yo quien controla el reloj. Y en el examen, el tiempo lo controla el examinador. Por lo tanto, circula sin prisas. Si te agobias con un examen que se te hace eterno y te pones a correr en el último momento para que se acabe de una vez, quizá estés haciendo como uno de esos conductores que en un viaje de 1.000 kilómetros se empeña en hacer los últimos 300 sea como sea para llegar a su destino… y al final no llega. Es la misma forma de pensar. No seas agonías.

2. Rehazte de tus errores

Si lo calas o te equivocas al estacionar, tranquilo. Simplemente revisa lo que ha fallado y vuelve a empezar. No te limites a cabrearte y volver a intentarlo. Piensa que la primera vez has hecho algo mal y has obtenido un mal resultado, pero es que si vuelves a hacer eso mismo de la misma forma, volverás a obtener un mal resultado. Y entonces te pondrás nervioso y la liarás. Entre un fracaso y el resto de tu conducción, haz un reset. Te irá bien.

Quien cae una y más veces en el mismo error exhibe la misma forma de pensar del conductor que yendo por la carretera se encuentra con cualquier imbécil que le pega el susto de su vida, no es capaz de rehacerse de la impresión, entra en paranoia y al final se acaba pegando un leñazo contra un árbol. Todo por no saber hacer borrón y cuenta nueva en el momento adecuado.

3. No quieras impresionar a nadie

Conducir de forma correcta no significa impresionar al personal. No me muestres todas las marchas que tiene el coche, que no me interesa. Limítate a ponerlas cuando sea necesario. No quieras hacer filigranas. No te cambies de carril por cambiarte. No apures la frenada. No vayas en plan rally. Eso no lo hacen los buenos conductores. Los buenos conductores se limitan a conducir de acuerdo con las normas y adecuando su marcha al ritmo del tráfico y la vía. Nada más se te pide.

Matías está cansado de oírme estos consejos y otros muchos más. Mientras sigue concentrado en hacerme ver que ya está preparado, se salta un stop, intenta entrar a una calle de sentido contrario y gira tan rápido que tengo que emplearme a fondo para evitar que destroce un Mini que hay estacionado en la esquina.

No, realmente Matías no está por lo que tiene que estar. Sigue creyendo que lo que haga ahora no tiene nada que ver con lo que sucederá al día siguiente del examen.

Continuará…


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17 respuestas a ““Pero esto el día del examen no lo haré””

16 04 2008
sob (09:25:34) :

Hola.
Tras leer seguidas las entradas de estos últimos días (lo de siempre: mucho trabajo y poco tiempo), no puedo por menos que encontrar un hilo conductor entre esta y la del “croissant” del otro día (lamentable, por cierto).
Sigo pensando que todo radica en la educación que les damos a nuestros hijos, y en nosotros mismos. Soy consciente de que a mi hijo le gustará ir deprisa, por que a mi me gusta, pero también creo que será responsable y cívico, por que yo lo soy (o al menos, así lo creo)
Pienso que se debería aceptar el hecho de que hay personas que jamás conducirán bien por muchas clases que den. Creo que, sin ánimo de coartar ningún derecho, habría que poner un límite, y quien no llegue, pues sencillamente no puede tener carnet y ya está. No sólo habría menos accidentes, si no que habría también menos coches.
Gente como Josep, o Aitor, nos cuentan casi cada día los alumnos que tienen, y que cierto porcentaje de ellos son “negadillos” para esto del volante.
Un “Mira chaval/a, no vales para esto. Invierte el dinero en vivir, y no en comprar un boleto para matarte” a tiempo, quizá evitase muchos padres que se quedan sin sus hijos.
Por otro lado, reinvindico ya el reciclaje de conductores. Y quien baje del nivel, fuera carnet. Esto nos obligaría a estar al dia, tanto física como mentalmente. Veo cada semana gente que coge el coche un día para subir a la sierra (50 km), y que cuando se quiere centrar en lo que lleva, ya ha llegado. El resto de la semana (en el mejor de los casos, si no es de mes en mes) el coche aparcado. No estoy en contra de esto. De lo que estoy en contra es del que lo hace, y además no sabe conducir. Cóctel explosivo: conductor poco apto y con poca experiencia. Eso sí, 30 años de carnet. Ha pasado del 124 al clase E. Dejó el 124 con 60.000 km y 20 años, y el clase E tiene 10 años y 30.000 kilómetros.
Veo cada día gente con cierta edad, que apenas si tiene fuerza para sujetar el volante. Te los encuentras a 90 en medio del carril central, o del siguiente a su izquierda, por que irse cambiando es un coñazo, e ir por la derecha es para los camiones. ¿Y qué decir del R-5 por las carreteras secundarias a 60? Juro que aún se ven. Le pasas a 90-100 y te mira con cara de “¡Estás locooooooooo!”
Bueno, que me desvío. Cursos de conducción ya. De la autoescuela se sale con una base, pero en absoluto sabes conducir. Pasa de una situación de riesgo controlado, a llevar a tu madre y a tu abuela al médico en hora punta, y sólo llevas tus pedales. Si a esto le unimos que has aprobado “por la mínima”, las probabilidades de un accidentes se multiplican exponencialmente. No quiero decir que haya que ser Fernando Alonso haciendo cursillos, pero sí tener bajo control ciertas situaciones de riesgo.
No me quiero extender más; supongo que he explicado más o menos lo que quiero decir. Sin ánimo de ofender a nadie, ni de ser un radical. Simplemente, no todos podemos ser astronautas, ni pilotos, ni payasos, ni músicos… ¿porqué sí conductores?
Salu2
sob

16 04 2008
antonio (12:26:14) :

Buenas días, foreros.

Mientras leía tanto la entrada de ‘Josep’ como el comentario de ‘sob’, mi mente visualizaba la cara de una alumna que lleva conmigo desde que empecé en este mundillo hace la “friolera” de tres meses y medio.

Le cuesta sobremanera asimilar cualquier cosa relacionada tanto con el manejo del vehículo como de la circulación en general. He aprendido mucho con ella teniendo en cuenta mi poca experiencia en el gremio. Creo que la alumna en cuestión me ha hecho vivir todos los errores que un alumno/a puede cometer durante una clase. Bueno, igual he exagerado un poco.

Uno se llega a plantear quién de los dos es el que no tiene la aptitud necesaria para esto, si ella como conductora o yo como profesor. Sé que las comparaciones no son buenas, pero inevitablemente aparecen, y las hago con otros alumnos/as y pienso: ¿por qué ella no aprende y otros sí? Claro que, por otro lado, ella no puede hacer comparaciones al haber sido su único profesor.

¿Quién es el guapo que le dice ahora, después de haber pagado la matrícula, prolongación de la misma, derechos de examen teórico por dos veces y unas cuantas clases prácticas para comprobar su aptitud, que carece de ella? Quizá esto último habría que hacerlo lo primero para ahorrar al alumno/a el “sufrimiento” y, dicho sea de paso, también el nuestro.

Un saludo y enhorabuena por el Blog.

PD: después de releer el comentario, no sé si me salí del tema. Dejo a tu disposición colocarlo en la sección OFF-TOPIC si lo consideras oportuno.

16 04 2008
José LUis (14:24:44) :

Sobre el tema de aprender mientras eres alumno, cuando me bajaba del coche de la autoescuela y cogía el metro para irme al trabajo, me apuntaba todo lo que habíamos dado ese día.

Incluso cogía un mapa e intentaba reproducir el recorrido, para recordar detalles que igual se me pasaban.

Por desgracia, el 70% de lo que me explicaba quedaba sin apuntar. Y eso provocaba nuevos errores en las prácticas sucesivas.

Yo propondría lo siguiente:
1) clases prácticas en grupo. Mejor dos o tres alumnos en el mismo coche, haciendo prácticas. Así los otros dos aprenden del que conducen. Y si cada uno se está 45 minutos, es como si cada uno de ellos hiciera una práctica de 45×3 minutos.

2) Al cabo de un año o dos de superar el práctico, unas cuantas prácticas más para pulir defectos adquiridos en ese tiempo.

3) Cursos de conducción “extrema”. Cómo circular con mucha agua, con nieve, hielo,…

4) Con cada renovación del carnet, alguna prueba teórico/práctica que demuestre que conoces el reglamente y que sabes manejar el coche. :-)

16 04 2008
José LUis (14:34:02) :

Matías tiene un poquito de razón. Porque una vez apruebe ya no tendrá a su profe o al examninador diciéndole: derecha, izquierda…

Quizás (y es una idea, espero que no te moelste) podrías dejarle conducir a su bola un día (o durante 15 minutos). Por ejemplo que haga un recorrido que conozca, para ver qué errores comete.

Antes de entrar en el coche, deberías hablar con él para zanjar el tema al inicio de la clase. Cuando se ponga al volante que se concentre sólo en conducir. :-)

16 04 2008
Aitor Álvarez (14:59:32) :

Yo sólo le he dicho a un tío que no iba a aprobar ni queriendo. Fue un alumno de moto de 62 años o quizá 63 cuando se lo dije… que salvo que pudiéramos una moto por raíles, no hacía el circuito ni en broma.

A otra vieja se lo espeté, pero no me hizo caso. Fue con un compañero a clases de coche prácticas… la teórica aprobó a la tercera y tras año y medio de clases diarias. Hizo 341 clases prácticas (dios, dios, dios y más dios), pidió cuatro créditos a la BBK para financiar el permiso, cambio de trabajo para poder pagarlo… y todo para comprarse un coche e ir a recoger a su anciana madre al pueblo. La tía era una petarda de cuidado, ¿eh? Pero su objetivo era noble. A la semana de sacar el permiso -la aprobaron a la decimo primera- estaba esperando que le entregaran el coche y su madre palmó. A tomar por el culo sueño.

17 04 2008
Manel (07:49:21) :

¡Joder, Aitor! ¡Qué ejemplo más cruel!

Y digo yo, ante semejante caso, ¿no existe una “tarifa plana”?

17 04 2008
Josep Camós (08:16:40) :

José Luis:
No se trata de la presión del izquierda, derecha. Eso, cuando uno está por lo que tiene que estar, es lo de menos. A todos mis alumnos los pongo un rato a conducir cada día sin indicaciones. Se trata del camino que va de la autoescuela hasta la ciudad donde nos examinamos. Es igual: si no estás encima de ellos se saltan señales, se pasan las marcas transversales por donde yo te diría, en carretera van lentos y en callejuelas corren que se las pelan. ¿Cuál es su problema? Que están tan pendientes de querer subir a examen que no piensan ni un instante en lo que están haciendo.

Hum, estoy siendo injusto. En ese sentido, no todos mis alumnos son como Matías. Afortunadamente.

Manel:
No.

17 04 2008
Josep Camós (08:27:16) :

Complemento a la respuesta enviada a Manel (es que me hacía gracia responder en plan contundente y breve, pero en el fondo no puedo evitar enrollarme):

No, por varias razones:

1. Yo tengo una hipoteca y el banco no me hace tarifa plana. Y la señora del super tiene la puñetera manía de cobrarme cada vez que le compro una docena de huevos, manda huevos, y eso que le compro muchos porque me gustan las tortillas con atún.

2. Nadie te pone una pistola en el pecho para que conduzcas igual que nadie me asesina si no me como una tortilla con atún. Mis padres y mis suegros han vivido toda su vida sin coche, y ahí están. Ah, y también les gustan las tortillas con atún.

3. 341 clases prácticas ya deben hacerte reflexionar. Y 340, también. Que ya somos mayorcitos.

4. Por noble que fuera el objetivo, una persona sensata debe tener siempre presente hasta qué punto le compensan las cosas que hace en la vida. ¿Inteligencia emocional o sencillamente sentido común?

17 04 2008
Alfredo (11:02:55) :

Pero volvemos a lo de siempre, Josep: conducir no es un privilegio que hay que ganarse y cuidar, sino un derecho inalienable, al menos creo que así lo ve la mayor parte de la gente. Y no se lo discutas, porque creo que, además, cuando la gente se fija en algunos de los energúmenos que van por ahí con un volante entre las manos, es normal que se cuestione si ellos lo van a hacer peor que dichos elementos. Es decir, “si ese individuo que va haciendo el animal o conduce de forma tan torpe puede, ¿por qué yo no?”

17 04 2008
Josep Camós (11:23:12) :

Alfredo, acabas de hacer un spoiler sobre un post que tengo en la cocina. :-D

17 04 2008
José LUis (13:30:59) :

Pues la preocupación sobre el exámen es la misma que si tienes problemas con la novia/mujer, si vas a perder el trabajo, si suben los tipos de interes y no te llega para pagar la hipoteca….

Es difícil apartar esos pensamientos de la mente. Por desgracia, son pensamientos que “saltan” en cualquier momento. Y eso puede ser al llegar a un paso de peatones o a un ceda, y no parar porque estás pensado en otra cosa.

Y para tí una complicación más. A parte de los errores que puedan cometer porque están aprendiendo, encima los que cometan porque no ven lo que tendrían que ver.

17 04 2008
Alfredo (19:20:31) :

Oooops. Sorry. :eek: ;-)

12 05 2008
Maca (16:38:13) :

Hola, la verdad es que me estoy sacando el carnet… ahora mismo estoy haciendo test para el teórico, y aunque no tengo ya más de 3 fallos, todavía no me siento muy segura, porque hay algunas cosas que tengo que repasar antes de subir a Tráfico. Espero no ser tan cazurra ni darle tanto trabajo a mi pobretico profe, en especial teniendo en cuenta que nunca he cogido un coche…. :P

13 05 2008
Josep Camós (00:19:52) :

Ánimo y suerte, Maca. :-D

13 05 2008
rakel (15:28:02) :

ola
Tengo una amiga q lleva 50 clases, o mas, ha suspendido dos veces y ahora le da miedo examinarse, ha cambiado de profe, pues el q tenia era un poco “capullo” y yo le aconsejé q pidiera un cambio, pues en mi caso, mi profe era el tipico machista, q segun el, las mujeres no deberian tocar un coche…yo no se cual sera la media de cases de hombres/mujeres, pero segun este induvduo: hombres-20; mujeres-60, no es una cosa q respeto, no me considero fernendo alonso, yo me examiné con 15 clases y aprobé a la primera, y muchas mujeres conducen mejor q los hombres, al menos somos mas prudentes. Bueno q me lio, a lo q iba, no creo q uno nazca enseñado, creo q a unos les cuesta mas q otros. Cuando un alumno va a la autoescuela no piensa en aprender, el va a dar las clases minimas e imprescindibles para obtener el permiso y un loco mas a la carrtera, porque los novatillos se creen q son los q mas saben y no se dan cuenta de lo q en realidad llevan en sus manos.
A mi amiga le dije q se lo tome con paciencia y calma, q se suba al coche olvidandose de los problemas, q se tomara una tila doble, q se fijara en todo y retuviese en en su memoria los fallos cometidos y pensara en como podia solucionarlos, pues de otra manera como siga asi, va a tener q pedir ese credito hipotecario.

Mi profe, cuando cometía un fallo no me lo decia y al rato decia: ¿Tú crees q ese stop lo has echo corrrectamente? o ¿has señalizado correctamente…..? la verdad es eso me ayudó muxo, pues era yo la q busca soluciones, al tener q pensar y no darmelo todo masticado, las cosas entran mejor en la cabeza y no se olvidan tan faciles.Y aunq mi profe no me gustó, puedo decir q lo q se, fue por q me lo enseñó el, pues hablando con algunos alumnos y algunos profes, me e quedado super sorprendida, ya q en rotondas, segun ellos solo utilizan el carril derecho, a mi, mi profe me enseñó a tomar el de la izquierda e ir incorporandome con seguridad cuando fuera a salir, no se lo q enseñaran ahora, pero como esta e oido muchas cosas extrañas
Un saludo a todos

13 05 2008
Aitor Álvarez (19:08:28) :

Las rotondas… que hace una semana o más que no lo digo: las odio i8eat!

14 05 2008
rakel (12:00:30) :

ola aitor.
yo tb las odio, pues nadie las hace bien,sobre todo las personas mayores, q cuando ellos se obtuvieron el permiso ni existian. Pero bueno un buen conductor es el q va precabido ¿no? A todos esos les daria yo unas clases de reciclaje y seguro q les quitaban el permiso.
Salu2

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