Es absurdo, pero da dinero
Publicado por Josep Camós en 28/04/2008
Hoy me he levantado con ganas de que me pegues una paliza, así que voy a hacer todo lo posible para ponerte las cosas fáciles. Lo primero es abrir con una foto que a lo mejor te cabrea, pero la realidad es la que es. Y luego, a medida que avance el texto, verás cómo te cogen ganas de mandarme a paseo en los comentarios.

Como supongo que sabes, ayer se celebró en el circuito de Montmeló el Gran Premio de España de Fórmula 1. Ganó Kimi Raikkonen, Fernando Alonso abandonó tras cascar el motor de su monoplaza y Heikki Kovalainen se pegó una Santa Forma que por poco no lo cuenta. Hasta ahí, todos de acuerdo.
Y ahora viene cuando yo doy la nota. Cada vez que hay un gran premio, los alrededores del circuito se vuelven incirculables dos días antes. Cuando hacen la jornada de puertas abiertas del circuito, cuando hay entrenamientos, cuando Alonso se tira un cuesco… Tanto da la razón, no hay Dios que pase por la carretera que conecta Barcelona con Granollers. No se puede pasar. Y eso, en una carretera de dos carriles por sentido que cada día soporta un tráfico infernal, es ciertamente mucho tráfico retenido, con sus emisiones de CO2 y esas cosas que tienen los coches cuando los retienes.
Hablando de tráfico retenido y de necesidades de movilidad… Al pobre Heikki lo mandaron con un helicóptero del RACC hasta el Hospital General de Catalunya, en Sant Cugat del Vallès, que es donde van a parar los helicópteros del RACC que trasladan de urgencia a una víctima del tráfico o al típico que se queda colgado en medio de la montaña sin poder bajar del sitio al que se ha subido. Y luego, mientras el montañista se está recuperando de sus lesiones y sus hipotermias, le meten bronca institucional desde la Generalitat de Catalunya y le amenazan con pasarle las facturas porque ha empleado medios de rescate sin tener ninguna necesidad de montar un pollo semejante, hombre de Dios.
El caso es que mientras el helicóptero llevaba al pobre Heikki hasta Sant Cugat, a 30 kilómetros de distancia, no podía atender ningún otro traslado urgente que se hubiera podido necesitar por una colisión que bien se podría haber evitado.
Por otra parte, me hace cierta gracia un detalle. Desde el 1 de enero, el SCT está sancionando a quien se pase por el arco del triunfo la restricción de velocidad de 80 Km/h impuesta en toda la zona que rodea Barcelona. Es por el medio ambiente y por la seguridad vial, dicen. Bien. ¿Alguien me puede explicar el derroche de energía que supone un gran premio de Fórmula 1, por favor?
Ya no es el petróleo quemado, que también, sino el enorme estruendo en forma de contaminación acústica que se vive en varios kilómetros a la redonda. Me pasé casi cinco años trabajando en un almacén que queda a unos cinco kilómetros del circuito. Te aseguro que los días en que había entrenamientos, pruebas previas o cualquier otra historia de este estilo no había Dios que diera pie con bola en aquella casa. ¿Cómo puede vivir la gente que tiene su residencia en Montmeló? ¿Cómo lo aguantan? ¿Alguien me lo puede contar?

Da igual, ya lo explico yo. Ayer se registraron 132.600 aficionados en el recinto del Circuit de Catalunya. Muchos de ellos llegaron hasta el circuito en su vehículo particular. 132.600 aficionados son mucha gente, y eso que ahora viene menos personal que cuando imperaba la alonsomanía, que el circuito se llenó con 140.700 aficionados. 132.600 son, en efecto, muchas personas. Y son también muchas botellas de agua, muchas cocacolas, muchos bocadillos que vender… En unos pocos días, Montmeló hace su agosto.
El derroche es absurdo, pero da dinero. La gente de Montmeló lo tiene claro. Como habrás visto, dejo de lado las millonadas que se mueven en los medios de comunicación porque son pura pornografía económica. Prefiero pensar en la incoherencia de bombardear a la gente con el cambio climático mientras luego se derrochan recursos con una facilidad pasmosa. El próximo día que alguien me hable de conducción eficiente o de dejar el coche en casa para favorecer el uso del transporte público y así preservar el ahorro energético, la capa de ozono y la madre que los parió a todos, le enseñaré una foto de Fernando Alonso y me echaré a chillar como una histérica fan. Porque yo lo valgo.
Disclaimer rozando el off-topic:
En realidad no tengo nada contra la Fórmula 1. De hecho, en abstracto me hace gracia. Tampoco es que sea un entendido ni nada de eso, que hoy en día para entender de un deporte tienes que ser capaz de repetir de memoria todos los datos que has escuchado en la tele y yo no estoy para esas historias. Sí que me lo paso bien con las retransmisiones de TV3, pero es por otro detalle. Uno de mis compañeros de estudios (desde BUP hasta la facultad, incluyendo un programa de radio amateur que perpetrábamos con otros tres más) se dedica a comentar las carreras en TV3, así que seguir las retransmisiones me hace cierta gracia. Es Jordi Ramos. En la foto lo tienes a la derecha, junto a Jordi Gené y Francesc Latorre. Me hace gracia, sí, pero una cosa es una cosa, y otra es otra.

Manel escribió
Hace un par de años se me ocurrió la idea de pasarme a ver el ambiente que genera un gran premio, en mi caso de MotoGP. Te puedo asegurar que aquello parecía una ciudad tomada por la locura del motor.
Aún recuerdo el olor a rueda quemada y las marcas en el asfalto, las carreras ilegales en los polígonos, las polifonías generadas con el tubo de escape, los caballitos en las avenidas, los chiringuitos ambulantes de alcohol, el insoportable ruido… La verdad que son imágenes difíciles de olvidar.
Pero quizás, lo más chocante para mi fue comprobar como cualquiera podía actuar impunemente ante la mirada impasiva de la policía. Te das cuenta que, a veces, los ingresos económicos desorbitados pueden hacer mirar a las autoridades y vecinos a otro lado. Total es una fiesta y un poquito más de C02 en el ambiente…
Alfredo escribió
No seré yo el que te dé una paliza, Josep, cuando estoy absolutamente de acuerdo contigo
. Y sin ser tampoco un entendido, sí que hay veces que me quedo picado mirando la carrera en la tele o pregunto cómo ha quedado Alonso si ese día no estoy en casa o simplemente no se me ocurre encender el televisor (que a veces sucede). Sin embargo, yo y mi pareja sí que hemos hablado muchas veces acerca del absurdo derroche de dinero y recursos (para ganar todavía más dinero, claro) que representan estos espectáculos.
Y si te quejas de Montmeló, ya veremos qué pasa con Valencia cuando conviertan el centro de la ciudad en circuito de Fórmula 1 porque sí, porque los señores de la Generalitat han decidido que era lo que más falta hacía.
José LUis escribió
¿Atascos Josep?¿En Montmeló? Si había helipcoptero-taxis.
A mi me gusta más la F1 que las carreras de motos, a pesar que las de motos son más espectaculares. Pero no soy fanático del motor. Me gusta, pero si me pierdo un gran premio no me corto las venas ni le amargo la vida a los que me rodean.
El gran premio de F1 suponge un aumento de la contaminación generoso. Pero no nos engañemos. Es un espectáculo que dura tres días. El resto del año no hay contaminación.
Si la única contaminación fuera esa, tendríamos el aire más limpio del mundo. Por desgracia la contaminación la generamos todos nosotros conduciendo cada día, y sobre todo, conduciendo hacia Barcelona.
A fin de cuentas el fútbol también genera contaminación, y cada 15 días, porque los aficionados de Barça o Español que vivan fuera de Barcelona, vendrán a ver el partido en coche, no en tren.
O sea, estoy de acuerdo contigo pero sólo en parte.
(por otro lado, me gusta llevar la contraria).
Foro Autoescuelas escribió
Lo mismo pasa junto a la plaza de toros de las ventas
Josep Camós escribió
José Luis:
No pasa una vez al año. El circuito está abierto otros muchos días para que se celebren entrenamientos. De todas formas, cuando hay carreras (y no sólo los grandes premios de F1 cuentan, aunque son los que se llevan la palma) se monta un circo que no tiene ni pies ni cabeza. Mira el comentario de Manel y la nota final de Alfredo, que por ahí van los tiros.
José LUis escribió
Quevedo ya dijo: “poderoso caballero es don dinero”.
madre de Helena escribió
Pues qué os podría contar sobre unos compañeros de dolor que tengo, que perdieron a su hijito en una demostración de carreras donde se salió uno de los coches que participaba porque las ruedas que llevaba estaban hechas una porquería y la organización un desastre. Pues que no les hablen de la formula 1 ni de la 200 ni de ninguna.
Ellos piensan que mucha culpa de que tantos jóvenes se queden en la carretera la tienen este tipo de eventos que lo único que fomenta es crear alonsos que no saben que las competiciones se hacen en los circuitos.