La vida es un examen permanente
Posted by Josep Camós en 09/06/2008
Ayer comenzó a publicarse mi colaboración para Motorpasión. Nada, que hace como un mes me hicieron una propuesta consistente en preparar unas notas sobre algunos aspectos de la circulación que a medida que aumenta la experiencia del conductor tienden a olvidarse. Y ahora comienzan a salir a la luz esos textos. A ver qué le parecen a la gente…

De los comentarios que han ido suscitando las primeras colaboraciones, hay uno que me llama especialmente la atención. Dice con todo el cachondeo del mundo un tal Battousai:
Una pregunta q tengo, al final de todo esto van a hacer un examen teorico o practico?? o con solo la asistencia se puede aprobar?? XDDDDDD!!
Cada vez que se plantea esto del reciclaje o la formación continuada como una necesidad de mantener a los conductores al día, no falta quien diga algo así como “joder, es que pasar por un examen…”
Me pasa algo parecido en el trabajo. Algunos de mis alumnos me dicen que no les importaría tanto pasar un examen si fuéramos los profesores quienes los evaluáramos. El profesor conoce al alumno y es quien mejor puede juzgar si está preparado o no para llevar un coche por la calle.
Lógicamente cuando alguno me viene con esas yo saco a pasear el argumento del conflicto de intereses y se acaba el debate. Claro, porque si yo me encargo de formarlos y de evaluarlos, ¿quién garantiza que no me dedique yo a aprobar gente al tuntún para ganar clientela o bien a suspender sistemáticamente para retenerlos a mi lado? Total, que de momento y tal y como están las cosas, sigue siendo necesaria una evaluación externa.
De hecho, no sé a qué vienen tantos sarpullidos con el examen, la verdad. Sólo porque en unos minutos el alumno se juega poder conducir a su libre albedrío o bien permanecer condenado a pagar clases…
Ahora en serio: cada vez que un alumno se examina, me examino yo con él. Si el alumno se atolondra y la lía, pobre de mí que no reaccione a tiempo y detenga el vehículo antes de que sea demasiado tarde. Y sin llegar a estos extremos, hay examinadores que cuando acabamos me preguntan cómo es posible que se me haya ocurrido llevarles a un alumno como el que han visto.
La vida es un examen continuo. La diferencia es que cuando haces un examen de Tráfico, la cosa está más o menos controlada y todo acaba en un plazo razonable de tiempo con un “apto” o “no apto”. La vida, en cambio, te somete a una serie de pruebas que nadie controla y nunca sabes ni cuándo ha acabado el examen ni cómo ha ido realmente.
Y nada, que gracias a la gente de Weblogs SL por pensar en mí para este asunto. Esperemos que los lectores aprueben mis textos. Sí, Battousai. Hay un examen en esta colaboración mía, pero no es “al final de todo esto” ni sois vosotros los lectores quienes debéis superarlo.

madre de Helena escribió
Enhorabuena para ti y felicidades para todos los que podrán disfrutar de un profesor particular, sin pasar por caja.
Y por mi parte, pues nada ¡más trabajo!
Ahora tengo que leerte por dos lados.
Me alegro.
Josep Camós escribió
Por dos lados, no.
Por tres, si tenemos en cuenta Circula Seguro.
Por cuatro, si tenemos en cuenta mis devaneos mentales.