curvas rectas

oʇɔǝɟɹǝdɯı opunɯ un uǝ ɐɹnƃǝs uoıɔɔnpuoɔ

Saliendo a la guerra

Posted by Josep Camós en 10/07/2008

Me llega un e-mail de JRacing. En él me cuenta una historia a medio paso entre la denuncia y el desahogo. Extracto un poco el texto para que luego lo comentemos entre todos, si os apetece:

La puerta de mi garaje da a una calle en la que no suele haber visibilidad de los coches que se aproximan y encima los coches suelen recorrer la calle demasiado rápido, de modo que hay que ir sacando el morro por etapas hasta que casi estás atravesado en la calle y ves si viene alguien o no. Yo ya he tenido algún que otro susto por culpa de alguien que pasaba a toda candela.

Hoy al salir del parking e ir sacando el morro, he visto cómo se acercaba demasiado rápido uno de esos utilitarios pequeños que lleva el comercial de cualquier empresa. El muy salvaje iba hablando con el móvil con una mano y con la otra gestionaba varios papeles sobre el volante. Y como decía, a excesiva velocidad para ese sitio. Si yo hubiera sacado todo el coche se me hubiera comido seguro y tan siquiera sin llegar a frenar por estar metido en otros quehaceres.

Hay dos puntos esenciales en la denuncia. De un lado, la excesiva velocidad del coche. Del otro, la actitud despreocupada del conductor al volante.

Sobre el primer punto, es así de simple. Entendemos como “velocidad excesiva” aquella a la que un conductor no es capaz de reaccionar adecuadamente sin causar peligro a los demás. No se trata de que en ciudad uno pueda circular a 50 km/h. Eso es la máxima genérica que se puede alcanzar en el mejor de los casos. Pero cuando hablamos de una calle con sus accesos a viviendas, sus pasos de peatones o la simple posibilidad de llevarse los retrovisores de los vehículos estacionados, no hay que ser muy hábil para entender que circular por ella a 50 km/h, aunque no constituya un exceso de velocidad, resulta ser una velocidad excesiva de acuerdo con las circunstancias de la vía.

En cuanto al asunto del móvil, los papeles sobre el volante, la partida al solitario en el asiento del copiloto, la cocacola entre las piernas y el bocata de chopped en el salpicadero, pues no hay más que hablar. Quien se emperra en pensar que llega a todo a la vez que conduce se expone a acabar estampado. Lo malo es que en su subnormalidad pille a alguien por delante. Como concluye JRacing tras acabar su relato:

Pareceré mala persona y loco de atar, pero a veces desearía que esta gentuza se la pegara gravemente sin dañar a nadie más que a ellos mismos para así librarnos del gran riesgo que nos suponen.

Pues mira, JRacing, yo no pienso que seas mala persona ni estés loco de atar, así que no voy a contradecirte. Al fin y al cabo, si esto es una guerra que nos han declarado los que se creen con licencia para matar, prefiero que se suiciden antes de que acaben con todos los demás.

En fin, que tengas suerte en la batalla que seguir vivo cuando sales de tu casa cada día para ir a trabajar.

Que hayamos llegado a este punto… ¡hay que joderse!

10 comentarios to “Saliendo a la guerra”

  1. Jracing escribió

    Gracias Josep por publicar mi “anécdota”.
    Estoy seguro de que todos tenemos que ver historias similares todos los dias, desde la madre con sus hijos de 5 años en los asientos traseros del 307 SW que se incorpora a la via hablando por el movil y mirando justamente hacia donde no debe, hasta los ases del volante con sus bólidos matriculados.
    La recreación gráfica del comercial con los papeles, el solitario, el bocadillo y la cocacola, Josep, Impecable. (Como la vida misma oiga).

    Ojalá pudieramos actuar de agentes y parar in situ a todos los que hablan por el movil y demás conductas de riesgo por despiste flagrante.

    Saludos y Gracias.

  2. azuar 92 escribió

    Por ejemplo, mi padre se arriesga a algo parecido para ir a trabajar, todas las mañanas,vamos como tu JRacing, pero mi padre tiene un inconveniente mas, el echo de incorporarse una calle como la descrita por josep, con coches aparcados en un lado y con prominentes arboles a 40 cm del coche por el otro.Asi que imaginaros, salir de ahi alas 6:30 de la mañana, con los ojos pegados, tener que hacer malabarismos para salir de alli, y que cuando estas con todo el morro fuera ya por que no ves, ves un prominente mercedes a toda hostia acercandose a ti, y mi padre recien levantado, que ya sabemos que cuando nos levantamos, casi nadie de nosotros es persona.La cosa buena de esta Historia, esque el hombre del mercedes siempre se cruza con mi padre por alli, y ya pasa con mas cuidado.

    P.D: La calle medira dos metros y medio de ancho como muuuuucho y los coches aparcan pegadiito pegadito ala salida.

  3. Josep Camós escribió

    Oyes, que yo tengo un 307 SW, ¡a ver qué pasa! :evil:

    :-D

  4. Alfredo escribió

    Que no es el coche, Josep, que es el uso que le das ;-)

  5. Jaume escribió

    Hay algo en el comentarion de azuar 92 que me ha llamado la atención: « y mi padre recien levantado, que ya sabemos que cuando nos levantamos, casi nadie de nosotros es persona. »
    Me gustaría llamar la atención sobre esa cultura de « coger-el-coche-acarajao-por-la-mañana-temprano »
    Desde que me levanto para ir a trabajar, hasta que cojo el coche, procuro organizarme para que transcurra entre una hora y hora y media, con ducha, desayuno completo y un buen café incluídos. En esa hora y pico, noto cómo mi cerebro empieza a quemar glucosa para comprender todo lo que me rodea, y empezar a funcionar de en modo « vigilia ». Antes de dicha fase, tengo la sensación de seguir en modo « sueño » aun casi una hora después de haber salido de la cama.
    No entiendo cómo lo hace la gente que salta de la cama al coche, sin ni siquiera tomarse un café ni casi lavarse la cara. En todo caso, no sé si aplaudirles por admiración, o recriminarles su temeridad.
    Cuando era estudiante leí las conclusiones de un estudio neurológico que demostraba que el cerebro humano se encuentra en sus máximas capacidades de concentración unas tres horas después de despertarse. Por ello por ejemplo los exámenes en mi universidad nunca empezaban antes de las 9 de la mañana. Sin llegar a un ejemplo tan extremo como una prueba de álgebra, me parece que introducir el morro del coche ahí fuera, en la jungla de asfalto, merece adelantar un poquito el despertador, no sea que nos despertemos « de golpe ».

    Un saludo,
    Jaume

  6. tech4ppc escribió

    Más de una vez he deseado ver a alguno de esos sinverguenzas más adelante con las cuatro ruedas al aire. Sé que no está bien pensar esas cosas, pero sinceramente me da más pena ver un gato muerto.
    Para ir a trabajar llevo un viejo ciclomotor. Coje 50-60 por hora, lo cual es suficiente. Casi cada día me adelantan por la derecha a toda velocidad en una curva cerrada de un solo carril… incluso yendo yo casi por el centro de la carretera. Total, para acabar frenando en el semaforo que hay más adelante. Hay mucho hdp que me gustaría ver con las tripas fuera antes de que haga daño a nadie. Y eso es todo.

    Un saludo.

  7. azuar escribió

    Jaume, estoy de acuerdo contigo, pero en el caso de mi padre es muy dificil hacer eso, por que llegando alas 9:00 o alas 10:00 de la noche a casa, y tener que hacer cosas de la casa, ( por motivos familiares que no interesan) que yo alludo pero algo hace él, no veo la posibilidad de levantarse uno hora o hora y media antes de salir a trabajar, ¿que propones, que mi padre se levante alas 5:00o alas 4:30?, etonces, para eso mejor que ni se acueste. No digamos a otros lo que tenemos que hacer si no nos conocemos , por favor. Pero o tomare como consejo, aunque ya lo sabiamos.
    Un saludo

  8. Jaume escribió

    Hola azuar,
    Siento haberme explicado mal, puesto que no he pretendido decir a tu padre lo que tiene que hacer, que ya bastante tiene pobre hombre de echar más horas que un reloj !
    Lo que he querido comentar es que me sorprende la capacidad de muchas personas para conducir recién salidos de la cama, cosa que yo no me veo capaz de hacer.
    Otro tema es que, efectivamente, en las condiciones de vida de muchas personas, no hay más remedio que hacerlo así.
    En cambio, lo que sí que me atrevo a criticar es la actitud de ciertos compañeros de trabajo que conozco desde hace muchos años, que se jactan de levantarse y estar en el coche tres minutos después, cuando sabiendo las condiciones que tienen en casa (porque lo dicen ellos mismos) y sabiendo qué trayecto tienen hasta el trabajo (porque sé dónde viven y por dónde pasan), podrían, si quisieran, hacer el esfuerzo que comentaba de levantarse un rato antes (ni que sea media hora) para venir un poco más frescos hasta el lugar de trabajo. Pero bueno, esto es sólo un detalle más que a mi me parece importante y que, al parecer, a otros conductores les parece inútil, y que otros muchos lo considera tan pertinente como yo, pero no tienen más remedio que saltárselo, como tu padre, al que desde aquí me permito de desearle mucho ánimo para su esfuerzo cotidiano.
    Un saludo,
    Jaume

  9. azuar 92 escribió

    Hola Jaume.
    Ciertamente interprete un poco mal tu comentario la verdad, siento haberte hecho escribir mas :D jeje.
    Bueno sigue cn tu buena “mania” te librará de mas de un susto seguro jeje :)
    Un saludo.

    Jose.

  10. Alexuny escribió

    Bueno también tener en cuenta que el que se incorpora a una vía, es el primero que tiene que extremar las precauciones y ceder el paso – cosa que parece que cumple -, pero es que hay algo más, si hay escasa visibilidad de la carretera, por los obstáculos que sean… ¿a qué espera éste hombre para hacerlo constar al ayuntamiento de su zona como mínimo? O solicitar que si la falta de visibilidad es por vallas temporales por obras y demás, pues que adviertan a los demás conductores de la vía de que circulen con precaución por pasos de peatones y salidas de vehículos cercanos… por ejemplo.

    En fin, que hay que andar con cien ojos y son pocos.

Los comentarios están cerrados